El daño de las drogas

EMILIANO QUÍLEZ ROCHE

Dos instituciones de Francia y España han alentado contra la difusión de drogas entre los jóvenes. En particular, contra el consumo de cannabis y de cocaína estimulado por un ambiente social que lo trivializa. Una situación que no se vivía desde los años ochenta.

El consumo de cocaína se ha cuadruplicado en siete años: del 1,6% de la población que era consumidora se ha pasado al 6,9%. Entre los jóvenes de 14-18 años, la proporción ha llegado al 7,2%. Así, hace cinco años el 27% de las peticiones de atención que recibía el FAD eran por cocaína; ahora son el 58%. La cocaína tiene que ver con el incremento de casos, entre los jóvenes, de esquizofrenia, paranoia y otros trastornos psíquicos.

El doctor Phillipe Nuss, psiquíatra en el hospital Saint Antoine, afirma que en los fumadores ocasionales el cannabis perturba la motivación y los resultados escolares. Entre los fumadores regulares (más de tres porros diarios), provoca trastornos en la atención, en el control de los movimientos, dificultades para integrar informaciones complejas y puede precipitar la aparición de la esquizofrenia.