EL VUELO DEL COSMONAUTA

MANUEL ALCÁNTARA

El todavía ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, se olvidó de declarar en las cuentas de su sociedad su 'autoalquiler'. En casos no sólo parecidos sino idénticos el presidente del Gobierno ha pedido dimisiones fulminantes, pero ahora guarda una exquisita prudencia que no es suficiente para encubrir el caso. Sabe Pedro Sánchez que lo ilegítimo no siempre coincide con lo ilegal y para no equivocarse mezcla ambas cosas en espera de decidirse por una de las dos. El llamado 'autoalquiler' impide tener inquilinos indeseables y este hombre, que habitó las alturas, ahora tiene que dar explicaciones a los que están a ras del suelo o en los sótanos de la ocultación. Las normas, siempre soslayables, obligan a imputar rentas de alquiler a precios de mercado.

Lo último que ha dicho el presidente del Gobierno es que si se «prioriza el conflicto de Cataluña» tendrá que convocar elecciones generales, que es lo quiere más de la mitad de los españoles, mientras que la otra mitad aproximada es lo que más teme. Los que creemos que la palabra 'patria' no es un neologismo, tampoco acabamos de ponernos de acuerdo, a pesar de que estamos convencidos de que el acuerdo es posible. ¿Cuál es el precio real del mercado? Eso siempre dependerá de los mercaderes, que son los que ajustan las tarifas, pero ellos también están tarifando cuál será el mejor procedimiento. Tiene que haber alguno, pero el triste caso es saber encontrarlo en medio del guirigay de los políticos, que prefieren empujarse unos a otros para después pedirse perdón. Que el perdón está barato, según el mercado.

 

Fotos

Vídeos