Votar a destajo

Si se añaden las generales, los votantes tendrán que portar cinco papeletas

DIEGO CARCEDO

Hace algún tiempo había mucha gente que se mostraba harta de votar. España es un país donde se vota mucho; mejor dicho, se vota muchas veces. Hay años que caen hasta tres y cuatro convocatorias a las urnas. Desde el presidente de la comunidad de vecinos, lo votamos casi todo. Y eso está bien. La democracia se ejerce votando. Ahora mismo los andaluces tienen elecciones autonómicas al fin de semana vista y, enseguida, seremos llamados todos los españoles a unas elecciones múltiples.

Y es que este año que viene coinciden elecciones europeas y van a celebrarse agrupadas con las municipales y las autonómicas en trece comunidades el 26 de mayo. Ya hace semanas que se escucha ruido de vísperas. Pero se ve que hay quien le parece que la convocatoria puede quedarse escasa y propugna que también se aproveche para celebrar elecciones legislativas. Desde el propio Gobierno han surgido frases que ni lo confirman ni lo desmienten; es decir, que no lo descartan.

Bueno, habrá que ver qué pasa. En España somos muy dados a adelantar fechas quizás para luego propiciar escándalos incumpliéndolas. Pero ya sabemos que sobre plazos y fechas nadie acierta ni escarmienta, y menos los políticos que suelen tropezar en la misma piedra todas las mañanas. La cosa es que entre tantos y tantas como se han lanzado a hablar, a escribir y a especular sobre las elecciones generales a siete meses vista, nadie parece haber dejado reposar el rumor y deducir por sí mismo si no será pasarse.

Los votantes de la mayor parte del territorio nacional van a tener que acudir a las urnas provistos de tres papeletas, una con los candidatos europeos, otra los autonómicos y otra con los municipales. Sólo moverse con tres urnas ya parece mucho y si se contempla mentalmente, pelín complicado. Pero esto no acaba así y si se añaden las generales, en toda España los votantes tendrán que portar otras dos papeletas más, una para el Congreso y otra para el Senado: cinco en total. Cuidado con no confundir y acabar votando a Pablo Iglesias para concejal en Ávila.

Claro que tampoco es motivo para que muchos se quejen porque peor lo tendrían los ciudadanos vascos y de Baleares que, además, tendrán que depositar otra papeleta para elegir a sus Juntas Generales y consejeros insulares. Y con estas ya van seis. Y, aunque parezca imposible, no serán los que lo tengan aún más enrevesado. En Canarias, ojo, las autonómicas se desdoblan entre insulares y las del conjunto del Archipiélago que este año se estrenan. Si la sensatez no lo remedia, habrá que votar a destajo: siete papeletas si no he contado mal. ¿Habrá alguien capaz de aclararse entre tanta papeleta?

 

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