Poco eco ha tenido la celebración de la caída del avergonzante muro de Berlín el día 9 de noviembre de 1989, símbolo de los errores ... de la política reciente.
Escasa información tienen algunos errores evidentes de la política actual que centra la atención en confrontamientos como el de Ucrania o el palestino-israelí, desoyendo el trágico conflicto fratricida que azota Sudán desde hace cuatro años ante el que hay demasiada impasividad internacional: las violaciones masivas, carreteras repletas de cadáveres, ejecuciones y robos son solo algunos ejemplos de la masacre y atrocidades que está sufriendo la población que se cruza con el choque entre paramilitares y el ejército sudanés. Ante el aterrador escenario, la ONU observa impotente la perpetuación de una guerra fratricida mientras que países que se declaran «preocupados» (Egipto, Arabia Saudita o Emiratos Árabes) no conciertan una vía de salida. Demasiados intereses por los ricos recursos que el país exporta, objeto de codicia de demasiadas manos.
Otra historia que algunos intentan acallar es el cada vez más evidente cambio climático. El negacionismo de algunos, la falta de liderazgo, el distanciamiento en la responsabilidad de países como Estados Unidos o China primando políticas egoístas, o la falta de fórmulas efectivas para afrontar una transición energética factible, condicionan la escasa acción internacional para frenar lo evidente. La cumbre que se celebrará en Brasil tiene demasiados silencios y ausencias para tomar decisiones unitarias y perseverantes ante la diatriba entre crecimiento económico versus freno al cambio climático y sus trágicas consecuencias medioambientales en aumento.
En cambio, los titulares se hacen eco de cuestiones como la falta de límites de personajes que rayan la indecencia como el plan billonario de remuneración que Elon Musk ha arrancado a los accionistas de Tesla. Un personaje con desmesura egocéntrica ilimitada y fortuna desorbitada, incapaz de extender su mirada hacia lo humano, representado por la falta de diálogo y consideración del personaje con los profesionales que hacen posible su fortuna.
Los efectos de la polaridad egocéntrica de Musk y su falta de sensibilidad hacia otros son visibles en los países escandinavos: las ventas de vehículos Tesla están cayendo (Dinamarca un 54% o Suecia un 65%) y en Suecia se mantiene, desde hace dos años, una huelga profesional por negar la firma del convenio colectivo regulador de las condiciones laborales. Luces y sombras que nos sitúan entre la moral y el oportunismo, la arrogancia y la indecencia en el liderazgo actual.
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