UN SIGLO DE REIVINDICACIONES

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZ

Aprincipios del siglo XX las mujeres reivindicaban en diversos países el derecho a votar, a acceder a cargos públicos; querían poder trabajar y no ser discriminadas laboralmente, entre otras cuestiones.

Resulta más que curioso y llamativo el hecho de que más de cien años después se tenga que hacer una huelga en la que continúan reclamándose una serie de derechos en pro de la igualdad entre hombres y mujeres (salarios, puestos de responsabilidad, cuidado del hogar...)

¿Qué ha ocurrido en este último siglo? ¿Por qué llegamos a este punto? ¿Se puede hablar de un fracaso de la sociedad, la cultura, la educación y la política en general al no haber logrado avanzar todo lo necesario?

¿Realmente existe tanta diferencia entre la situación de hombres y mujeres o se debería matizar en conceptos, situaciones y lugares y no generalizar?

Estaría bien reflexionar sobre los motivos que llevan en pleno siglo XXI a la huelga feminista del 8M y analizar la realidad actual del hombre y la mujer. La mayoría se quedará con la fachada y el bullicio. Ir a una concentración por moda o por quedar bien no lleva a nada, sólo a hacer bulto. ¿Y luego qué? A esperar un año hasta el próximo 8M.

En Calahorra se ha creado un grupo organizado, 'Café Feminista', que poco a poco está asentándose en la ciudad, haciéndose visible y creciendo. Leo algunos comunicados previos al 8M que 'Café Feminista' colgó en las redes sociales de diversas instituciones feministas del país. Se habla de un 'movimiento transfronterizo y transcultural' indicando 'somos un movimiento internacional diverso que planta cara al orden patriarcal, racista, colonizador, capitalista y depredador del medio ambiente'. Es decir, traspasa el ámbito exclusivo de la reivindicación para las mujeres y pasa además a defender otra manera de actuar y vivir, sin explotación laboral, sin destrucción del planeta, con una educación igualitaria en valores y oportunidades, sin violencia de género ni agresiones sexuales.