LA SEMANA SANTA DESDE PEQUEÑOS

Sanda Sáinz
SANDA SÁINZ

Desde principios de abril los actos de la Semana Santa calagurritana han predominado en la agenda de la ciudad. En esta ocasión no voy a hablar de la vistosidad de los eventos ni de lo que supone para Calahorra y La Rioja. Quiero destacar aspectos que a veces pasan desapercibidos pero resultan esenciales para el futuro de esta celebración, declarada en el año 2014 Fiesta de Interés Turístico Nacional .

Tanto en lo referente a la Cofradía de la Santa Vera Cruz como del grupo Paso Viviente, hemos podido comprobar la implicación de numerosas personas de aquí y también inmigrantes procedentes de otros países o regiones de España o descendientes de estos, niños y jóvenes. La Semana Santa en ese sentido supone un claro ejemplo de integración, desde pequeños, en algo en lo que muchos quieren colaborar y sienten como suyo, con orgullo y pasión.

Esto será fundamental para su continuación, para que no decaiga e incluso pueda crecer y evolucionar a mejor, si cabe, o simplemente mantener un nivel que ya de por sí es alto.

Una vez logrados ciertos objetivos, la clave está en conservar lo obtenido y se debe cuidar cualquier detalle, desde la base que forma parte del presente y será vital en el futuro.

Mostrar la Semana Santa en los centros escolares como viene haciéndose con las visitas de los legionarios romanos de Paso Viviente con sus armas e instrumentos, o los tambores de la Vera Cruz, es una costumbre que no debería perderse. No solo llama la atención de los chavales, sino que les acerca la fiesta, la historia y tradiciones y pueden sentir sus sonidos y colorido de primera mano, de forma directa.

No olvidemos el concurso de dibujos de Semana Santa de la Cofradía de la Vera Cruz. Lleva veintiocho ediciones y participan cientos de niños de Educación Primaria de todos los colegios y usuarios del Centro Áncora, sin distinción de creencias ni capacidades, con total naturalidad. Como debe ser.