EL ROSA NO ES DE CHICAS

Isabel Álvarez
ISABEL ÁLVAREZCalahorra

Mi madre, educadora infantil jubilada desde hace unos años, tuvo una vez la idea en la guardería en la que trabajaba de que el regalo que las niñas y niños recibían de los Reyes Magos en su visita al centro no tuviese en cuenta el género del pequeño destinatario. En el saco de sus Majestades había coches, camiones, muñecas, puzzles, cuentos.., que se distribuyeron sin tener en cuenta de si se entregaban a un niño o a una niña. Aquello no gustó demasiado a muchos padres, que enseguida se quejaron porque a su hija le habían regalado un camión y a su hijo, una muñeca. No recuerdo cuánto tiempo se siguió haciendo de esta manera la entrega de los regalos navideños, pero era tal el revuelo que se montaba que al final se decidió no hacerlo.

Hoy, afortunadamente, podemos encontrar en las tiendas juguetes igualitarios, alejados de los roles de género. Sin embargo, educar a una niña o niño en la igualdad todavía resulta complicado. Y pongo un ejemplo. «Mamá, no me pongas las pajitas de color rosa para beberme la leche que 'son de chicas'», me saltó un día mi hijo mientras desayunábamos. Mi cara cambió por momentos. Pero, sobre todo, porque nunca había oído de mi boca comentarios de este estilo, sino más bien al contrario. «El rosa es un color y es de todo el mundo. A unos les gusta y a otros no y da igual si son chicas o chicos», zanjé la conversación.

¿Por qué resulta complicado educar en la igualdad de género? Básicamente, y así lo creo, porque el machismo y la desigualdad de sexos continua muy presente en la sociedad actual y en nuestro día a día. En las tiendas, el rosa predomina en las estanterías de moda infantil para chicas; en el callejero de Calahorra tan sólo hay una calle dedicada a una mujer, 'Carmen Medrano', por cierto; en las puertas de los colegios la mayoría de los escolares ven como quiénes van a recogerlos son sus madres; y porque en los patios los campos de fútbol actúan de frontera que delimita los espacios ocupados por los niños y 'arrincona' a las chicas.