PUEBLERINOS

TERI SÁENZ - CHUCHERIAS Y QUINCALLA

La mayoría de los partidos (a excepción de Ciudadanos) han contactado con los escritores Sergio del Molino y Julio Llamazares. Además de felicitarles por libros que son ya una referencia ineludible en la literatura nacional como 'La España vacía' y 'La lluvia amarilla', les han reclamado su opinión ahora que deben concretar las promesas en ese capítulo que nunca había constado en sus programas electorales y de pronto resulta imprescindible: el reto demográfico. Lo han confesado ambos escritores esta semana en Logroño, en la conversación celebrada en el marco del festival de narrativas 'Cuéntalo'. La revelación deja un regusto de esperanza en la política. En vez de recurrir a tecnócratas especializados en estadísticas y algoritmos, las fuerzas echan mano de creadores de metáforas y aliteraciones. ¿Qué será lo siguiente? ¿Recurrir a Fernando Aramburu para diseñar un plan de reconciliación nacional y a Arturo Pérez Reverte como consejero de Defensa? Tanto Del Molino como Llamazares asumen que las llamadas son parte de la moda súbita que ha suscitado una cuestión invisible hasta ahora y que sólo éxitos editoriales como los suyos han reflotado. El glamur del que presumen sus interlocutores se desmorona cuando les informan de que no hay solución para rescatar a los pueblos a los que la indiferencia sepultó en el olvido. Que llevar Internet a la sierra, parchear carreteras intransitadas o impedir que otro colegio cierre será secundario hasta recuperar la dignidad rural devorada por el supremacismo urbano. Y eso no se logra (sólo) con un puñado de euros, sino con una mirada sincera y sin imposturas al campo que valore el significado literal de la palabra pueblerino.

 

Fotos

Vídeos