Preguntas tontas

RICARDO ROMANOS

Fue el jueves pasado, o sea, hoy, cuando esto escribo. Como el día ha salido pegón, me quedo en casita por la mañanita y tarde, castigado sin salir, que se está muy fresquito y al natural. En la gloria. Todo lo más, un ventilador y un café con hielo y limón. Abro el ordenador, oteo la prensa local y nacional y me desayuno, para empezar con buen temple, con la noticia de la detención de esos babutes que unos días antes habían destrozado con nocturnidad, alevosía y sofisticados tirachinas, las cristaleras de no menos de 50 marquesinas de nuestros autobuses urbanos. Coño, qué de puta madre, qué rapidez la policía, congratuleisions. Sí, pero bueno, dime, y del meollo, ¿qué? ¿Qué ha impulsado a esos babutes a premeditar, planificar medios e itinerario y ejecutar esos atentados contra un bien público? ¿Un juego, quizás? ¿Matar el tiempo? ¿O la premeditación obedece a otros artilugios neuronales? ¿Qué micrococo les devora el coco micro, qué veneno? ¿Dónde diablos se fabrican estos descerebrados? ¿En qué gamellas comen? Mas, oh, cielos, ¿cómo es posible que actuaran desde un coche durante tres impunes y madrugadoras horas por toda nuestra ciudad y localidades aledañas sin ser detectados, ¿eh? Misterio. Por cierto, ¿qué edades tienen estos peligrosos gaznápiros? Bueno, no te enrolles, tío, y a ti qué te importa, los han pillado y a ver ahora quién paga la factura, ¿los papás o los yayos? 27.000 eurakos, barato baratito. Sin contar la nocturnidad. Y la alevosía. Esto..., ¿qué harán con ellos?, ¿nos enteraremos de algo?... Perdón, llaman al timbre. Nada, publicidad, sigamos. Hombre, mira quién es noticia por aquí: el mismísimo arzobispo de Alcalá, fantástico el hombre, como siempre. O lo que sea ese marciano, pincha, pincha la noticia que hay tela. ¿Cómo dice usted? ¿Respeto? No, ninguno, mire lo que larga: «Los anticonceptivos conllevan el deterioro moral en torno a la sexualidad». ¿Cómo habrá podido llegar el míster a esa conclusión? ¿Y a ésta?: «Los métodos anticonceptivos están detrás de la infidelidad conyugal». Caramba, ¿tendrá otro micrococo en el tolondorro? Pues sí: «El hombre verá a una mujer como un instrumento por el uso del condón y no una compañera respetada y amada». Este video arzobispal, ¿es verdad o es un fake de algún perverso humorista? Pues no, es de verdad. Y además míster Reig Pla oferta al respetable su asistencia sanadora de vicios abyectos: «¡Sexólicos anónimos, un servicio contra la lujuria sexual y la masturbación, un portal para adictos al sexo!». En serio, no es coña, no se ría y dígase usted: ¿Por qué estas gentes están desde hace siglos con las mismas migrañas? ¿Serán las mitras una prolongación de su cacumen? Y, ¿qué les hemos hecho, por qué les parece fatal el gustirrinín y por qué quieren «curarnos» de semejante bien? Y para quitarnos los auto-arrumacos y demás bolas chinas, ¿qué religiosas homeopatías emplearán los colegas del señor Reig Pla? ¿Dónde está el meollo de esto otro? Y a mí qué me importa, para qué le das vueltas a semejantes masturbaciones mentales. Clica ahí. Huyuyuyyy, por aquí me aparece Casado, el de la España de las banderas, el que nos quiere llevar a 1985, el del máster, la nueva esperanza blanca del IBEX 35 por la vía José Mari. No, esto es demasiado para mi cuerpo serrano. Es la hora. Te espera en el Espolón la Banda de Logroño. Apaga y vámonos, el mundo será bello por unos momentos. Deja que los tontos se pongan su capirote. Y salí pitando. ¿Se perdió usted el último conciertazo del verano? Una pena de ser así. Daniel Urbina, su director, la hace sonar como a una sinfónica, una gozada. ¿Para cuándo una sección de cuerda? Bueno, déjalo estar, todo fluye, nada queda...

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