8M: Hechos y no palabras

Menos 'hembrismo', 'heteropatriarcado' y menos 'miembras' y más empleo, mejores oportunidades y más herramientas para combatir la violencia de género y la brecha salarial

8M: Hechos y no palabras

En 1995, el grupo gallego 'Los Piratas' lanzaba su segundo disco de estudio donde se incluía el tema 'Promesas que no valen nada'. Una canción que hoy, casi un cuarto de siglo después de ser compuesta, Iván Ferreiro, cantante de la banda ya disuelta, continúa incluyendo en sus conciertos en solitario. Esta canción, con la que creció toda una generación, define a la perfección el comportamiento de algunos partidos en relación a la lucha por avanzar hacia la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, una meta aún por alcanzar en pleno siglo XXI.

Canta Ferreiro: «Y hago que suenen de forma genial. Prometo que no dicen nada, Nada siempre es toda la verdad. Nada significa nada. Palabras que no dicen nada en estas cuatro paredes. Promesas que no valen nada, nada, nada, nada».

Las mujeres de este país, las que nos precedieron y las que vienen empujando fuerte por detrás, estamos cansadas de promesas incumplidas, debates estériles y 'guerra' de etiquetas. La sociedad española, y riojana, es lo suficientemente madura en 2019 para defender los derechos de las mujeres con más hechos y menos palabras, con menos clichés de corto recorrido a los que nos acostumbran los partidos de izquierdas para desviar la atención.

Menos 'hembrismo', 'heteropatriarcado', 'miembras' y más empleo, mejores oportunidades, más herramientas para combatir la violencia de género, menos brecha salarial y más facilidades para no tener que renunciar a nada por nuestras familias, por ejemplo. En definitiva, menos palabras que no dicen nada y más hechos. Todos luchamos por los derechos de las mujeres, pero esa lucha feminista no se merece ni mentiras, ni demagogias, ni burdos intentos por patrimonializarla.

En marzo de 2019 no podemos permitirnos el lujo de perder el tiempo en debates estériles ni de caer en la tentación de enfrentar a hombres y mujeres, como plantean algunos de manera irresponsables. Así es imposible avanzar. Urge recuperar el tiempo perdido y para ello es necesario asumir políticas valientes y responsables que nos permitan recortar distancias a la mayor brevedad posible para alcanzar la igualdad efectiva.

Durante estos días, todos los partidos políticos, con la maquinaria electoral ya en marcha, pugnarán por enarbolar más alto que el otro la bandera feminista. Frente a esta política de corto recorrido, está la que lleva a cabo el Partido Popular cuando tiene responsabilidades de Gobierno. En los últimos años, sin alzar la voz y sin que el foco mediático sea tan intenso como lo es cuando se acerca el 8 de marzo, el Partido Popular ha impulsado en el Gobierno central una batería de medidas que han contribuido a fomentar la igualdad entre hombres y mujeres. La principal, el PP dejó el Gobierno de España con más mujeres trabajando que nunca. Apenas nueve meses después, Pedro Sánchez convocó elecciones con 20.000 paradas más, dos de cada tres nuevos desempleados en nuestro país son mujeres.

El último Gobierno del Partido Popular, presidido por Mariano Rajoy, redujo la brecha salarial por debajo de la media europea y se duplicó el número de consejeras de las empresas que forman parte del Ibex-35. Hoy, más de medio millón de pensionistas, que compaginaron su trabajo con la maternidad, cobran hasta un 15% más de su pensión, gracias a reformas introducidas por el Partido Popular, el primer partido en aprobar una ley de conciliación de la vida familiar y laboral en este país; así como el impulsor de un gran Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

Más hechos: las primeras presidentas del Senado y Congreso fueron del Partido Popular. Más cerca, en La Rioja, también tenemos ejemplos de que esta formación política cree en el mérito y en la capacidad, cree en la igualdad por encima de cuotas y cremalleras. La secretaria general gel PP de La Rioja es una mujer y la presidenta del Parlamento de La Rioja, también, como lo es la alcaldesa de la capital.

Queda mucho por hacer, por eso no podemos entretenernos en cuestiones accesorias, hay que localizar el problema que nos impide avanzar y resolverlo. El siguiente reto que nos hemos marcado desde el PP es aprobar un Pacto de Estado para acabar en cinco años con la brecha salarial, terminando así con las diferencias de sueldos entre hombres y mujeres. No podemos perder ni un segundo en las promesas vacías que canta Ferreiro, porque la meta espera y el reto merece mucho la pena.