Miscelánea de cosas que no entiendo (XVII)

JULIO ARMAS

DE ACCIONES Y REACCIONES.- Parece ser que, en mi Cataluña del alma, hay un sector de público a quienes esto de que haya políticos en chirona no les hace demasiada gracia. Lo entiendo perfectamente. Personalmente, tampoco me hace mucha gracia que haya un sector de público a quienes el que haya políticos en chirona no les haga demasiada gracia, pero ¿qué le vamos a hacer?, estas son las cosas de la democracia. Pero, ¿saben que es lo que está pasando?, pues que como la originalidad de las protestas de los independentistas es inversamente proporcional al número de veces que protestan, hoy nos encontramos con cosas como las que hace poco pasaron en Amer, ese pueblecito gironés patria del inalcanzable Puigdemont, en el que, tras la visita de Inés Arrimadas y una delegación de diputados de Ciudadanos, un grupo de independentistas se dedicaron, al grito de «¡Desinfectemos!», a barrer la plaza por donde había pasado la comitiva política visitante.

Y llegados a este punto sé queridos lectores que ustedes estarán pensando que no se puede ser más tonto, pero antes de seguir con la lectura de estas líneas les aconsejo que no adelanten acontecimientos, porque si lo anterior les ha parecido de traca, ¿qué les parece, que con las mismas ansias de apoyar a los políticos en chirona, en Berga, la muy antigua Castrum Bergium ya citada por Tito Livio, un grupo de ciudadanos, y siempre en protesta por el juicio del proceso, hayan desfilado por el centro comercial tapándose unos a otros la boca en señal de protesta hasta llegar a la plaza del pueblo, sitio elegido para que los aguerridos activistas, supongo que reivindicando su derecho a hacer memeces, se sacaran de la boca metros y metros de un hilajo amarillo. Cosa esta que viéndola en el vídeo he de confesarles que da más asquito que otra cosa. No lo entiendo.

DE METER Y PROMETER.-Dice la Real Academia de la Lengua que, a más de ofrecer solemnemente el cumplimiento de las obligaciones de un cargo (por ejemplo: los diputados prometen su cargo), darse mutuamente palabra de casamiento (por ejemplo: se prometieron al día siguiente de conocerse), o mostrar esperanzas de lograr una cosa positiva (por ejemplo: se prometieron unas vacaciones muy felices), la voz prometer, en su primera acepción significa obligarse a realizar una determinada acción, como por ejemplo: prometer que si sale elegido presidente se garantizará el blindaje fiscal del ahorro de los españoles para la jubilación. Esto es prometer y no me refiero a lo del blindaje del ahorro, me refiero a lo de obligarse a realizar una determinada acción.

La fijación de la fecha de las elecciones nos ha traído el prometer. Ya pueden ir preparando cestos y serones para guardar la cantidad de cosas que a cambio de una papeletita de nada van a ir prometiéndonos nuestros queridos políticos. Yo te daré... te daré niña hermosa... te daré una cosa... una cosa que yo solo sé. Pero no, mejor dicho, no compren nada todavía, les recomiendo que todavía no compren los cestos y que recuerden eso que dice nuestro sabio refranero de que hasta meter prometer y después de metido se acabó lo prometido. Prometer. ¡Venga, vamos! A ver quién promete más. Y no tengan miedo, que será fácil descubrir al lenguaraz, solo hay que aplicar esa máxima de Quevedo que dice que nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir. No nos volvamos locos. No compren los cestos todavía... Si luego les hacen falta les dejo algunos de la docena y media que me sobraron de las pasadas elecciones. No compren y recuerden que es más fácil prometer que dar.

DE MEJORES OPINIONES.- Después de echar un ojo a la propaganda política de todos los partidos (más o menos partidos) que van a presentarse a las nuevas elecciones, puedo confirmarles sin ningún temor a equivocarme que todos y cada uno de ellos tienen de sí mismos una opinión muy difícil de mejorar. Cosa esta que no me negarán que para nosotros, el pueblo soberano, resulta bastante reconfortante. Y no se rían que la cosa tiene muy poca gracia. Hasta el domingo que viene, si Dios quiere, y ya saben, no tengan miedo.