MENOS DE LO MISMO

MANUEL ALCÁNTARA

Nuestros enredos han traspasado fronteras. El Elíseo advierte a Ciudadanos ante cualquier acuerdo con la extrema derecha. Mientras tanto, por aquí nos levantamos día a día esperando a ver quién la suelta más gorda. Dice Rufián que Iglesias le ofreció la cabeza de Borrell a cambio de su apoyo a los Presupuestos. Podemos niega la mayor. La Audiencia de Barcelona ordena el ingreso en prisión de Oriol Pujol por el caso ITV. El que parece tenerlo peor es Sánchez, al que no dejan de crecerle los enanos. El Tribunal de Cuentas constata 'agravios' en la gestión del FLA en favor de Cataluña. Torra le asegura que sin propuesta no permitirán la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado y Villarejo le amenaza con contar todo aquello que en su día averiguó el CNI acerca de la vida personal de los jueces de la Audiencia Nacional.

Los españoles hemos vivido tiempos convulsos, de los que está claro que no hemos aprendido mucho. Un tal marqués de Esquilache acabó desterrado tras su intento de poner un poco de orden en la administración del país. Despedir a un montón de inútiles metidos a dedo, familiares de los nobles de la época, parásitos sin oficio pero con mucho beneficio, no le trajo buenas consecuencias.

Nuestros políticos nos ofrecen distintas soluciones para un mismo problema. Unos dicen que es por el bien de España y otros que es para que España vaya bien. Churchill dijo: «La democracia es el menos malo de todos los sistemas políticos». Lejos de estar en desacuerdo, se podría pensar que Winston, cuando afirmó esto, no contó con el hecho de que los votos, así como las voluntades, se pueden comprar. Depende del precio.