LOLITO Y EL THINK TANK

PABLO ÁLVAREZ

Lolito es mi héroe. El tipo ha conseguido hacerse profesional de jugar a la consola, destino con el que yo hubiera soñado de crío si hubiera sabido, ay, que eso iba a ser posible algún día.

Lolito Fernández, leyenda del Fortnite, lo ha conseguido por la fuerza de su esfuerzo. Y como ese esfuerzo le ha debido parecer poco recompensado, Lolito ha cometido otra heroicidad: el colega se ha domiciliado en Andorra (como otros youtubers, por cierto) para pagar menos impuestos. Aduciendo (genio, genio) que total a él España le ha dado poca cosa, que apenas estudió y dejó el insti muy pronto.

No se piensen que Lolito está solo en esto del anti-impuestismo. Otros que sí acabaron el instituto (y que exhiben carrerones económicos) vienen a suscribir la misma teoría aunque, que se sepa, sin domiciliación pirenaica.

Todos los años, por estas fechas, hay un 'think tank' (lo que viene a ser un grupo de presión ideológico, pero con nombre chuli) que nos ataca con el cálculo del «día de la liberación fiscal». Es decir, el día que, según ellos, dejamos de currar para el gobierno y empezamos a trabajar «para nosotros».

No voy a dudar ni por un segundo de los cálculos que hace 'Civismo' (que así se llama el 'think tank'). Pero sí he de discutir la premisa que tras ellos subyace: que lo conveniente sería pagar menos impuestos, y por tanto tener menos estado, menos servicios, menos redistribución.

Y qué quieren que les diga. Quizá sea porque esta mañana a mi chaval el pequeño le han hecho en el San Pedro una resonancia magnética tras muy pocos días de espera, con un trato humano fantástico y unos aparatos de la pera. Pero yo (señor Lolito, señores de Civismo) pago mis impuestos muy a gusto. Y me siento recompensado por ello.

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