Lealtad para sumar

Al nuevo inquilino de la Delegación del Gobierno en La Rioja, José Ignacio Pérez, que no es nuevo en las lides de la política, no le dolieron ayer prendas para, rodeado de los suyos y de los máximos responsables del Ejecutivo y del Legislativo regionales, desgranar un elogio de la lealtad institucional, del amor a España, de la atención a la mujer y de su preocupación por La Rioja. Del primero hizo sujeto pasivo al presidente Ceniceros: «Que sepan los riojanos que somos capaces de entendernos», le dijo. Un intangible, la lealtad institucional, inhabitual cuando los titulares de las instituciones defienden camisetas de diferente color. Pérez, curtido en tantas peleas inútiles como cualquier político que mida su experiencia por décadas, se sabe en una inmejorable atalaya para sumar y en ello empeñó su discurso. Para hacerle frente al maltrato de la mujer, por ejemplo. O para afinar la cohesión social de la región. Y para procurarle un ventajoso desarrollo económico, como reclamó al que hoy le sucede en la Presidencia de la región. Desarrollo que, recordó, pasa por mejorar sus infraestructuras «para que La Rioja no quede aislada». Un destino éste que habrán de compartir todas las administraciones por encima de los colores. Con la lealtad que ayer ofreció el delegado Pérez.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos