FUERA DE JUEGO

MANUEL ALCÁNTARA

La rectificación del pasado, que es por esencia inmodificable, es lo que más nos preocupa ahora y hay quienes proponen darle el Premio Nobel a Federico García Lorca. Como si hubiera posibilidad de detener las balas que lo asesinaron. Son sueños de una noche de verano, mientras Puigdemont le advierte a Pedro Sánchez de que debe pasar de las palabras a los hechos, cosa que no es posible si no acaban de pasar del sueño nacionalista, que es más largo que una pesadilla porque se olvida de despertar. El expresident, aprovechando el mando a distancia, sigue ordenando a los que tiene más cerca, pero el resto de los españoles ha escogido su guarida, que para muchos es el fútbol, ahora que todos los partidos son amistosos, excepto los partidos políticos, que siempre están en temporada.

El mayor problema del salvamento marítimo es el terrestre, incluso para los que saben nadar y guardar la ropa. Se están viendo venir unas elecciones generales, pero mucha gente no desea verlas de cerca, por si el remedio es peor que la enfermedad y los médicos son los mismos. Hay muchos que no dudan de que seamos un país de acogida, pero ninguno tiene claro eso de que podemos acoger a media África, que siempre es más grande que la otra media. ¿Qué puede hacer Pedro Sánchez, ya que a él no le está permitido emigrar? La evidente predilección de La Moncloa por los jóvenes ha determinado que tengamos los líderes políticos más inexpertos de Europa, pero también los que se han equivocado menos. Ahora son los 50 años, y no los 33, la mitad del camino de la vida, pero los senderos se bifurcan y ahora estamos viviendo un tiempo retrospectivo, que para muchos está fuera de tiempo. Lo que equivale a estar fuera de juego, pero asistiendo al partido y criticando al árbitro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos