Impuestos más bajos, clave para familias y empresas

Impuestos más bajos, clave para familias y empresas

«Con una buena gestión y una apuesta por una baja presión impositiva, conseguimos seguir bajando los impuestos pero ofreciendo una mayor protección social y consolidándonos como una de las ciudades más reconocidas por su calidad de vida»

CUCA GAMARRA ALCALDESA DE LOGROÑO

Existen dos grandes pilares que sustentan el nuevo proyecto de ordenanzas fiscales, aprobado esta misma semana en el Pleno municipal, que el Equipo de Gobierno del Partido Popular ha diseñado de cara al ejercicio 2019. Por un lado, una apuesta por mantener el decidido y decisivo avance, iniciado ya hace años, hacia una ciudad fiscalmente competitiva. Un Logroño con capacidad para atraer nuevas inversiones, con destreza para generar actividad económica y, en consecuencia, con un determinante potencial para crear más y mejor empleo.

Medidas que nos consolidan aún más en el centro de ese hábitat económico idóneo por el que venimos luchando a lo largo de estas dos Legislaturas.

Por otro lado, el segundo pilar de este complejo, sólido y compacto modelo fiscal descansa y se focaliza directamente en las personas, creando un marco impositivo que suaviza y minimiza el gasto y el esfuerzo de las familias.

Ambos pilares cimentan una estructura que a su vez es posible gracias a una óptima gestión del Ayuntamiento. Una gestión que por sexto año consecutivo nos ha permitido trazar un perfecto equilibrio de las cuentas públicas, reducir el endeudamiento y obtener superávit sin renunciar bajo ningún concepto a la inversión y al gasto social. Dicho de otra forma, hemos conseguido que la estructura económica municipal mejore considerablemente a lo largo de los últimos años y, por tanto, podemos compensar el esfuerzo de los logroñeses a través de impuestos más bajos y sin dañar ese modelo fiscal sólido y compacto.

De hecho, la reducción de un punto en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y las diferentes bonificaciones fiscales contempladas en el proyecto supondrán para los ciudadanos un ahorro aproximado de 1,6 millones de euros.

Pero tengamos en cuenta que el proyecto de ordenanzas fiscales que aplicaremos en 2019 no es sino la continuidad a una política fiscal de clara tendencia a la baja que iniciamos allá por el año 2012, en el primer año tras coger las riendas del Ayuntamiento de Logroño.

Valga como ejemplo la evolución del IBI, que ha ido reflejando una menor presión año a año. Es decir, en 2016 se situaba en el 0,60; 0,58 en 2018; y quedará en el 0,57 para el próximo ejercicio.

Pero, evidentemente, esta política de reducción impositiva debe llegar a las personas, a las familias, con una especial atención a las familias numerosas, pero también contribuir a conservar el pulso económico que vive y disfruta la ciudad y a impulsar aún más la generación de riqueza y la creación de empleo en aras a una mayor calidad de vida para todos, sin excepciones.

El comercio minorista es un sector tradicional y de vital importancia para Logroño que, a partir de 2019, podrá acogerse a una bonificación del 75 por ciento para aquellos establecimientos situados en zonas de la ciudad consideradas de interés comercial.

La creación de nuevas actividades empresariales está arrojando unos resultados realmente satisfactorios. Queremos que si un emprendedor se lanza a una nueva aventura empresarial, su mayor esfuerzo sea su pasión a merced del trabajo y no la carga impositiva. El IAE refleja así un incremento en la bonificación que pasa del 50 al 75 por ciento y que se suma a la bonificación del 95 por ciento en el IBI en los dos primeros años, lo que en la práctica supone la exención del impuesto.

En esta línea, una de las primeras medidas que adoptamos al tomar las riendas de este Ayuntamiento fue eliminar la tasa de apertura de actividades, para ayudar a los valientes que se lanzan a una nueva aventura empresarial sobre la que girará su proyecto vital. Pero también pensamos en los que ya llevan tiempo embarcada en ella, en las empresas que amplían y crean empleo, o en aquellas a las que aguantar en los malos momento ha sido su gran proeza. A través de bonificaciones en el IAE, en el IBI o Construcciones, sienten a su Ayuntamiento cerca.

Como cerca de los logroñeses queremos estar ante los nuevos retos que la sociedad nos plantea. Mucho se puede hacer a través de la política fiscal, una buena política social en la que situaciones como la soledad de los más mayores se vea atendida con bajada de precios públicos para programas como -por ejemplo- la ayuda a domicilio.

Éstas, y otras medidas que pueden consultarse en la web municipal, supondrán otro nuevo punto de inflexión en la política fiscal del Ayuntamiento de Logroño y que, como podremos ir comprobando, tendrá su reflejo en las familias, en el acceso a ayudas sociales, en un nuevo impulso de la actividad económica y, en definitiva, en una sociedad cada vez más justa y en la que todos vivamos mejor. Con una buena gestión y una apuesta por una baja presión impositiva conseguimos seguir bajando los impuestos pero ofreciendo una mayor protección social y consolidándonos como una de las ciudades más reconocidas por su gran calidad de vida.

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