Grave negligencia

Grave negligencia

El brote de listeriosis que se extiende ya a casi dos centenares de personas y ha causado una víctima mortal -otra persona sin relación con el caso falleció ayer por el mismo motivo en Cantabria- refleja un negligente comportamiento de las autoridades sanitarias impropio de las altas responsabilidades que tienen a su cargo. Las evidencias en ese sentido son tan palmarias que la Junta de Andalucía se ha visto forzada a reconocer que decretó la alerta con varios días de retraso, pese al excepcional aumento de infecciones detectado en sus servicios de salud. Un error que, unido a otros de procedimiento, ha aplazado de forma insensata la activación de los protocolos y la retirada de la carne contaminada, así como de los demás productos de la fábrica de Sevilla que la distribuye. Todo ello ha agravado objetivamente un problema que debió ser atajado en origen. Una vez en marcha la maquinaria sanitaria y preventiva para afrontar esta crisis, no hay motivos para el alarmismo. Sí para que la Junta de Andalucía investigue a fondo los fallos cometidos y, en su caso, depure las responsabilidades que correspondan.