'GARCÍA EL RIOJANO'

MARCELINO IZQUIERDO - EL CRISOL

Inauguró ayer la Casa de las Ciencias la exposición titulada 'Cosme García. Inventor', con motivo del bicentenario del nacimiento en Logroño del primer español que hizo navegar bajo las aguas del mar un submarino de su invención y, también, el primero que lo patentó. Trataba de explicar este mismo jueves en Madrid la hazaña de 'García el Riojano' -que así lo motejaban a mediados del siglo XIX-, pero casi todos me respondieran que fue Isaac Peral el padre del sumergible, menos uno que citó Narciso Monturiol. Pero de Cosme García nadie sabía nada.

Es el sino de Cosme García Sáez en vida y después de muerto, un logroñés de la calle Herrerías, que apenas sabía leer y escribir, pero cuyo gran talento e inteligencia le hicieron ser pionero de la navegación submarina española. No sólo fue el creador del 'Gacibuzo', nombre coloquial de su primer prototipo, y del mejorado 'barco de buceo', que probó con éxito en el puerto de Alicante en 1860. Inventó también una imprenta sin cintas, con la que se imprimió la primera gramática de griego en la España contemporánea, y un fechador para toda clase de timbre, que adquirió la Dirección General de Correos y le proporcionó pingües beneficios al genio riojano.

Y es que, además, inventó Cosme García tres tipos de fusiles de retrocarga, revolucionarios para su época, que llegó a patentar en España, Francia, Reino Unido, Alemania, Suecia y Estados Unidos, que sepamos.

Como muchos genios, 'García el Riojano' se bebió la vida a grandes tragos y acabó sus días sumido en la pobreza y falto de ilusión. Tuvo, incluso, que tocar la bandurria por las calles de Madrid y mendigar limosna a ilustres amigos de tiempos mejores, como el Marqués de Salamanca. Una vida de novela.

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