ME TIENE GANADO

Luismi Cámara
LUISMI CÁMARALogroño

Me tiene ganado este Campus Promete. No el que acumulaba victorias. No ese dominante que se mostraba muy superior a su rival partido tras partido.

Me gusta el Promete de las últimas semanas. El que sabe sufrir, el que se sobrepone a las dificultades, a las lesiones. El que se muestra fuerte tras la derrota y es capaz de levantarse para dar un golpe en la mesa la semana después ante el peor de los enemigos. El que aprende y mejora.

Soy de los que desconfían de los comienzos arrolladores, de las rachas triunfales, de los equipos intocables, de las dinastías imbatibles... porque, cuando no sabes más que ganar, la derrota suele llegar en el peor momento.

En una entrevista, Manu Ginóbili explicaba que lo extraordinario del deporte es triunfar, que lo habitual es perder. Pone como ejemplo de su teoría a Michael Jordan, que jugó 15 temporadas en la NBA y sumó seis anillos. Perdió más de lo que ganó.

El deportista debe convivir con la derrota y saber gestionarla. ¿Quiere decir esto que de las derrotas se aprenden? Yo prefiero ganar siempre pero lo suyo es sacar lecturas que ayuden a volver a la victoria cuando toca felicitar al rival por su triunfo.

El Campus Promete no es que haya tenido que sufrir demasiados tropiezos, pero ha sabido sacar adelante últimamente partidos resueltos en los instantes finales y en agónicas prórrogas con un 'roster' muy limitado. Esto, gracias a una capacidad para adaptarse a las bajas de elementos vitales con la colaboración de jugadoras que estaban en la plantilla que se han sacrificado y han dado un paso adelante para asumir roles importantes sobre la cancha y con fichajes que se han adaptado a toda prisa para sumar desde el primer minuto.

Y todo ello, transmitiendo una sensación de equipo comprometido, de un banquillo en tensión, animoso y enganchado, de un grupo unido en las buenas y, sobre todo, en las malas. Un bloque que ha sabido crecer en la adversidad y que parece ya preparado para ganar en los duelos finales del todo o nada, en esos que esperamos que devuelvan al Promete a la primera línea.