Electoralismo e interés social

El Gobierno saca adelante sus decretos sociales en un bronco debate en el que sus socios le reprochan su falta de escrúpulos

Electoralismo e interés social

El Gobierno logró recomponer ayer, de forma excepcional, la mayoría de la moción de censura que abrió a Pedro Sánchez las puertas de la Moncloa para conseguir el refrendo de la Diputación Permanente del Congreso a seis decretos leyes de carácter social. El decisivo apoyo de los independentistas catalanes -unos socios tan inconvenientes en plena precampaña como imprescindibles en este trance-, el PNV y la izquierda abertzale brindó al Ejecutivo una victoria envuelta en el previsible ruido suscitado por la cercanía electoral y un proceder poco escrupuloso. Todas las fuerzas políticas, incluidos sus aliados de ocasión, le reprocharon el abuso sin pudor, y en algunos casos bordeando la legalidad, de un atajo jurídico que constituye una excepcionalidad democrática al reducir a la mínima expresión el debate e impedir la introducción de enmiendas. También censuraron con acritud y plena razón el electoralismo de unas medidas planteadas mediante 'decretazos' que permiten al Gobierno sortear su minoría parlamentaria y han colocado a los demás grupos entre la espada y la pared en plena precampaña: o las respaldaban sin opción de incorporar modificación de fondo o matiz alguno o quedaban retratados como los culpables de que no aumenten los permisos de paternidad o de que los subsidios no se extiendan a los parados mayores de 52 años. Estas iniciativas y las demás aprobadas en la tensa sesión de ayer -algunas de ellas también contaron con el apoyo de Ciudadanos- comportan mejoras para decenas de miles de españoles que son difíciles de cuestionar. Lo que está en discusión no es su interés social ni la conveniencia de su puesta en marcha, sino el torticero comportamiento del Ejecutivo para sacar adelante proyectos que forman parte de la agenda con la que el PSOE pide el voto en las elecciones generales del 28 de abril. Varias de esas medidas estaban incluidas en unos Presupuestos tumbados por el Congreso. Pedro Sánchez se anota un indiscutible triunfo político a 25 días vista de unas elecciones en las que parte como favorito tras apurar al máximo todas las ventajas que le ofrece su estancia en el poder. Quienes le ayudaron a conquistarlo hace unos meses y ahora compiten con él en las urnas han comprobado hasta dónde está dispuesto a llegar para retenerlo.