DISCURSO SIN VOZ

MANUEL ALCÁNTARA

El jefe del Ejecutivo ha confesado desde Bruselas que no le salen las cuentas, pero hay que seguir haciéndolas. Con el 'brexit' perdemos todos, unos más y otros mucho más, pero es Europa la que corre el peligro mayor. La soga es larga y crece por las dos puntas. El gran problema es olvidarnos de los pequeños, mientras llegue el desalojo del muerto y haya que tomar la gran decisión, que es hacerle sitio en Cuelgamuros al muerto inmovible. Quizá sea cierto que jamás se ha producido el bloqueo simultáneo de los tres poderes. La Corona está siendo la única institución que está a la altura de las circunstancias, pero las circunstancias no deben seguir subiendo, porque no habrá manera de alcanzarlas. El acoso populista es cada día más agobiante, con la interesada ayuda de parte de Cataluña, que siempre ha tenido claro que no quiere ser España.

El PP está en las cuerdas sin soltar a las que nos tienen en las gargantas. Los síntomas se han convertido en evidencias cuando el acoso populista es cada día mayor, disfrazado con distintos atavíos. Muchos creen que hasta que no haya nuevas elecciones no hay nada que hacer, pero siguen haciendo todo lo que pueden por impedirlas. La verdad acompañada de otras mentiras solo se impondrá cuando haya unas elecciones generales. Siempre están en puertas, pero las puertas están cerradas y los discursos no se oyen por mucho que griten los oradores. Todo esto ocurre cuando la Corona está sometida al mayor acoso populista, pero sin contar con el pueblo. Nos duele España, que dijo Quevedo cuando miró los muros de la patria suya, que da la casualidad de que es la nuestra. «Contigo y con tu castigo». Ahítos nos tiene España hasta que haya nuevas elecciones.