DEMASIADA TESTOSTERONA

El camino de las mujeres hacía la igualdad ha estado y sigue estando a día de hoy plagado de obstáculos

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

El camino de las mujeres hacía la igualdad ha estado y sigue estando a día de hoy plagado de obstáculos. Y si en esa ruta el destino final o intermedio es acceder a cargos públicos donde todavía huele demasiado a testosterona los obstáculos se convierten en grietas que afortunadamente, hace no mucho tiempo, dejaron de ser insalvables.

En La Rioja la conquista de las alcaldías por parte de las mujeres sigue batallándose todavía, pero ellas ya empiezan a mandar más que nunca. En La Rioja rigen el destino de 28 municipios de la región y, aunque sólo representan el 16% del total, deciden el destino de las ciudades y pueblos en los que reside más del sesenta por ciento de la población.

El dato no es baladí, pero tampoco se puede despreciar el peaje que tienen que pagar por ser mujeres con vara de mando. En ocasiones, sólo por el hecho de ser féminas, se convierten en el foco de atención y en protagonistas de unas líneas en la crónica social por su 'modelito' o por sus kilos de más o de menos o por su cabello despeinado. Una crítica contra la que terminan haciendo callo, pero que deja un poso de injusticia y que sobre todo se convierte en una incómoda rémora hacia la igualdad real. Ellos nunca pasan por el mismo tamiz.

La toma de las alcaldías no es una cuestión de siglas. Da igual el color de fondo del logotipo del partido político al que pertenezcas, la cuestión es que si eres mujer, ya seas socialista, del PP, de Podemos, de Ciudadanos, de IU o de cualquier otra formación, si tu deseo es encabezar una lista a las municipales y tienes capacidad para ello puedas hacerlo en las mismas condiciones que un hombre, ni más ni menos, y sin tener que pagar portazgos que, sin duda, forman parte de un pasado rancio que huele demasiado a naftalina. El futuro, teniendo en cuenta estos lodos, se vislumbra prometedor aunque todavía sea necesario suavizar tanta testosterona.