COTIZANTES

MANUEL ALCÁNTARA

Llevan razón, aunque con ella no se vaya a ninguna parte, los que creyeron en la recuperación, porque la Seguridad Social ha vuelto al nivel previo a la crisis. Ahora hay tantos cotizantes como en 2008 y el pasado mes de junio ha cerrado con 90.000 parados menos, cosa que no ocurría desde hace diez años. «Dios aprieta, pero no afloja», que dicen los descreídos, que siempre están hablando de Dios. También el paro ha bajado y se queda en unos 3,16 millones de personas, cada una con su corazoncito y su estómago, que también tienen razones que la razón no conoce.

El mayor alentador del separatismo catalán es Quim Torra, pero el Gobierno sabe que no existe en ninguna constitución del mundo y sigue rechazando el proyecto de autodestruirse. Extrañamente Pedro Sánchez le ofrece a Torra «libertad para hablar de la independencia» y le garantiza a ERC un diálogo sin trabas, como si fuesen amigos o, lo que es mejor, cómplices. Mientras, la Generalitat le ha concedido a Puigdemont todos los privilegios de un expresidente, olvidando que es un prófugo de la Justicia, cuyos dos platillos pesan menos que el otro. También hay cojos que tienen las dos piernas más cortas que la otra y no les llamamos enanos, porque hemos aprendido a no llamar a las cosas por su nombre. La residencia en el exilio nunca ha sido cara porque la pagamos los de dentro. Que se lo pregunten a Puigdemont, que tiene todos los privilegios de un presidente, sin haberlo sido nunca, sólo con aspirar a serlo y sonreír a los periodistas, ya que tiene muy buen carácter y además sabe que quien no sepa sonreír no debe abrir tienda y la suya está abierta a todas horas. Incluso de noche.

 

Fotos

Vídeos