Contribuir en justicia

No se puede vivir, a causa de la tributación por módulos, en la ficción de iniciativas empresariales que no se sostienen

La fiscalidad no debe aplicarse a bulto, cuando las tecnologías de la información permiten evaluar, también desde el punto de vista tributario, los rendimientos de cada actividad económica. Por eso es lógico que la Agencia Tributaria quiera prescindir del sistema de módulos en cuanto a las obligaciones de los autónomos. Pero es imprescindible que el Gobierno y, en concreto, el Ministerio de Hacienda eviten transmitir hipótesis de cambio en materia fiscal y procedan a anunciar iniciativas en firme si es que las albergan. Son casi un millón y medio los empresarios que tributan por módulos. Casi un millón de productores agrarios, y casi 400.000 autónomos en los demás sectores de actividad. La utilización de globos sonda para inducir reacciones entre quienes se han podido instalar en el sistema de módulos resulta perjudicial. Puesto que si el Gobierno y Hacienda creen que ha llegado el momento de dejar atrás tal vía recaudatoria, deberían expresarlo sin rodeos. Y si consideran necesario abrir un período de transición y consenso que facilite el cambio, deberían procurarse los medios adecuados para limitar los costes económicos y sociales de una desaparición inmediata de la tributación por módulos. Parece evidente que el sistema ha permitido a muchos contribuyentes sortear sus obligaciones tributarias mediante un cálculo general sobre las mismas. Ello ha podido mantener actividades y establecimientos cuya continuidad se hubiera visto en serios apuros en caso de que sus titulares hubiesen contribuido como lo hacen las demás empresas y profesionales. La fiscalidad no puede ser una variable de la que los emprendedores prescindan -o respecto a la que se abstraigan- a la hora de proyectar la viabilidad económica de sus respectivos proyectos. Como si las obligaciones públicas fuesen un engorro a sortear. Del mismo modo, las distintas administraciones concernidas por sus responsabilidades recaudatorias tampoco pueden mostrarse tan comprensivas con las dificultades que afrontan los autónomos y sus iniciativas empresariales como para seguir calculando sus deberes tributarios a bulto. La idea subyacente de 'contribuye con lo que puedas' no solo afecta a la recaudación. Lo más importante es que acaba volviéndose injusta, en tanto que trata de manera desigual a la mayoría de los actores de la economía. Unos, sujetos a declaraciones fiscales homologables. Otros, a resguardo de los módulos. De hecho, los primeros interesados en prescindir de este último sistema deberían ser sus beneficiarios. Porque no hay nada más pernicioso a medio y largo plazo que vivir en la ficción económica.