Consumidores en la era digital

«Son dos las herramientas eficaces para defenderse de las hostilidades de un mercado abusivo: el desarrollo de un espíritu crítico y el acceso a una información veraz y contrastada»

Consumidores en la era digital

Desde 1983, siguiendo las directrices de la ONU, el 15 de marzo se celebra el Día Mundial de los Derechos de los Consumidores. Esta celebración supone un reconocimiento del consumidor como pieza clave en los procesos de producción y comercialización de bienes, en muchas ocasiones, esenciales para el desarrollo vital del ser humano en sociedad.

No es extraño que en muchas ocasiones el consumidor experimente un proceso de deshumanización y pase a ser un simple mecanismo dentro de una compleja maquinaria de transacciones comerciales, ajena a las preocupaciones del individuo, especialmente en momentos como el actual, caracterizados por la inestabilidad de realidades que parecían firmes y sólidas hasta ahora.

Es pues esta una jornada propicia para reflexionar sobre nuestro comportamiento y plantearnos si nuestra actitud como consumidores es verdaderamente crítica, responsable y solidaria. Desde un punto de vista económico y social, los escenarios en los que actuamos reclaman nuestra implicación en el papel social que juegan relaciones asociativas y nuestro compromiso real reivindicativo con la sociedad de la que formamos parte. Pero también se hace imprescindible una adecuada (y respetuosa) regulación de los intercambios comerciales y es necesario reivindicar el derecho, como usuarios, a estar eficazmente protegidos antes los intereses espurios de una despiadada economía de mercado.

Es de todos sabido que nuestro dinero sirve para vestir de etiqueta a piratas que se enriquecen con productos poco recomendables, haciendo que los ahorradores, sin ser conscientes de ello, se conviertan en inversores. Engaños como Intercaser, Forum, Afinsa, Arte y Naturaleza, participaciones preferentes, subordinadas, aportaciones Eroski, cláusulas suelo, gastos hipotecarios, tarjetas Revolving, Swap..., logran que el esfuerzo diario y continuado del ahorrador se esfume en un segundo. Proliferan las estafas repentinas en distintos ámbitos (telecomunicaciones, energías tradicionales y/o renovables, transportes...), en el marco de empresas cada vez más globalizadas, más alejadas del ciudadano de a pie, bien protegidas por los poderes mediáticos y políticos.

Ante estas amenazas, los usuarios debemos responder con eficacia e inteligencia, descubriendo la fuerza latente del consumidor. Son dos los mecanismos eficaces para defenderse de las hostilidades de un mercado abusivo: el desarrollo de un espíritu crítico y el acceso a una información veraz y contrastada. Buena prueba de la eficacia de estos dos mecanismos son los éxitos conseguidos tras las demandas colectivas llevadas a cabo como respuesta a grandes fraudes de gran repercusión social.

El objetivo de este día (15 de marzo) es reivindicar los derechos que tenemos como consumidores que realizamos una compra o usuarios que disfrutamos de un servicio. Nuestros derechos se lesionan cuando los abusos son sistemáticos, cuando se fomentan (y aplauden, a veces) las malas prácticas en el consumo.

Con el objetivo de dar a conocer los derechos de los consumidores (en palabras del presidente Kennedy, «ser consumidor nos incluye a todos»), especialmente en una sociedad como la nuestra -interconectada y global-, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) pone a su disposición, este viernes 15 de marzo, en Logroño, una mesa informativa en la avenida Juan XXIII, esquina con la calle Duquesa de la Victoria, de 10.00 a 14.00 horas. Le haremos entrega de materiales prácticos para que analice su papel como ciudadano que consume y realizaremos un sondeo, a pie de calle, sobre las cuestiones que más preocupan a los consumidores.

Este año Adicae celebra el día con el lema 'Los consumidores ante la era digital y el consumo globalizado: Por un vuelco en las políticas de consumo en España', con la intención de que ningún usuario se quede aislado en esta sociedad de la información que avanza a velocidad de vértigo.