Ciudad Real - Logroño

«A la espera del desarrollo del viaje, son cada vez más los que permanecen en sus asientos con los cinturones abrochados»

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Me pregunto qué pensaríamos si uno de los concejales del Ayuntamiento de Logroño fuese nombrado director general de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Supongo que lo mismo que cuando en Ciudad Real se enterasen de que el edil (ya exedil) de Unidas Podemos Mario Herrera era nuevo director general de Participación en el Gobierno de La Rioja. Poco más nos queda que 'participar' de la sorpresa, pues, no en vano, Herrera, considerado uno de los 'hombres de negro' por su papel en las negociaciones con el PSOE para formar Ejecutivo en La Rioja junto a otros miembros 'morados' llegados de Castilla-La Mancha, casi se ha dejado notar más aquí que allí desde el pasado 26M... Cosas de esta política nuestra, según me cuentan los contactos que aún mantengo en tierras manchegas. Porque sí, yo también llegué a La Rioja procedente de Castilla-La Mancha.

Y poco más tienen que ver ambas que el vino y ni siquiera. El destino ha querido, además, que Logroño empiece a temer por el único vuelo que queda en su aeropuerto tras 16 años muriendo justo cuando el de Ciudad Real, aún más moribundo desde siempre, recibía a su primer avión tras ocho años sin uso. Aeropuertos convertidos en símbolo del despilfarro que acometieron las distintas administraciones para dotarse de infraestructuras de dudosa utilidad y necesidad y que pronto se tornaron en instalaciones 'fantasma' sin actividad.

En pleno puente aéreo Ciudad Real-Logroño y entre tanta turbulencia, ya hay quien se pregunta si no corre tal riesgo espectral la flamante consejería riojana de Participación, Cooperación y Derechos Humanos.

Y a la espera del desarrollo del viaje, son cada vez más los que permanecen en sus asientos con los cinturones abrochados.