El que venga detrás...

JUAN ANTONIO VELASCO

Acabo de ser abuelo, pero mi nieto no ha venido con un pan bajo el brazo, sino con una deuda de 25.000 euros, que es el resultado de dividir lo que debe el Estado (un billón de euros) entre el número de habitantes. La palabra déficit significa que se gasta más de lo que se ingresa. Es muy fácil para los políticos tirar con pólvora del rey. Los votantes, a pesar de saber que son propuestas nefastas, incluso las exigimos: «más derechos y nada de recortes». Nuestros padres y abuelos consiguieron convertir una España arruinada por la guerra en uno de los países con mayor bienestar del mundo. Nuestra generación, egoísta y escasa en valores, se está corriendo grandes juegas con un dinero que pide prestado. ¿Sabían ustedes que el número de personas que dependen del 'papá' Estado (funcionarios, políticos, pensionistas, parados...) es mayor que el de los asalariados de todas las empresas de la nación. Lo dicho: barra libre y de aperitivo angulas y bogavante, que invita Sánchez con el dinero de todos.