Sobre la Ley de Protección de los Animales

LUIS MIGUEL BARRIOBERO SAEZ

Durante estos días he visto en el periódico que por fin se va a llevar al Tribunal Constitucional, para su derogación, una ley que nunca tendría que haber visto la luz. Una ley que trata a todos los propietarios de animales -cazadores, pastores, adiestradores, etc.- como criminales ya que da por sentado que todos maltratamos animales, tenemos camadas incontroladas, educamos de forma violenta y no nos preocupamos por el bienestar nuestros animales.

Ante esta situación, su fórmula mágica para remediar el problema es la de café para todos. Bendita ignorancia.

A las protectoras y animalistas que han sido los promotores de esta ley con el conchabeo de algunos partidos políticos les quiero recordar que ya hay leyes que regulan la tenencia de animales, que castigan su maltrato y que se preocupan por su bienestar. Que gente buena y mala la hay en cualquier estrato social o profesión, que todos los cazadores no son maltratadores de animales (todos los que conozco se desviven por sus perros), que para no tener una camada no hace falta esterilizar a los animales y menos obligatoriamente, que un collar de pinchos o uno eléctrico es una herramienta maravillosa teniendo los conocimientos necesarios para usarla y que la obligatoriedad de normas absurdas no ha funcionado nunca.