El Sagasta: manos a la obra

MARINA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ

Fui alumna y he sido profesora del Sagasta; soy ciudadana de Logroño y en un futuro tengo la esperanza de seguir contando con la presencia de este edificio singular en el caminar por las calles de la ciudad, de su belleza exterior e interior, de seguir visitando su biblioteca, una de las más hermosas que he conocido.

El centro, que ejerce desde hace más de 150 años como Instituto de Enseñanza Secundaria y pertenece a la red española de institutos históricos, se cerró hace ahora dos años para una más que necesaria restauración, cuyas obras durarían dos cursos. Ha pasado este plazo y las obras ni siquiera han comenzado.

Hace unos días, un reportaje del periódico nos mostraba unas imágenes desasosegantes del interior del centro, que transmiten abandono, deterioro y una dejación incomprensible por parte de la Administración pública que nos obliga a preguntar: ¿cuándo se van a poner manos a la obra?

Sería una irresponsabilidad que tuviéramos que lamentar el deterioro irreversible de este emblemático espacio, símbolo y referente de la ciudad que, además de centro de enseñanza, ha acogido múltiples actividades culturales, sociales y formativas para la ciudadanía , y que alberga pequeños y grandes tesoros que lo deben seguir siendo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos