El premio al Servicio Riojano de Salud

Mª ÁNGELES GUINEA MAGAÑA

He leído que le ha sido otorgado un premio al Servicio Riojano de Salud. Esto ocurría mientras yo vivía el final de un calvario que ha durado dos años y medio para conseguir que se amputase un dedo del pie a mi madre. Como ciudadana me siento en la obligación de contar este caso 'poco trascendente' pero muy clarificador para conocer cómo funciona el sistema.

A mi madre la operaron del pie a mediados de 2016, tenía 86 años. La operación fue poco afortunada y un dedo quedó remontado, por lo que enseguida empezó a causarle dolor y problemas de calzado; lo peor, la imposibilidad de caminar.

En marzo de 2017 sufrió una caída debida a las trabas que le causaba el dedo. Se rompió la cabeza del fémur y tuvo que ser intervenida. Solicité que le 'arreglaran' el pie, pero no se consideró. A día de hoy se mueve, la movemos, en silla de ruedas; no ha vuelto a andar sin andador y el resto de molestias causadas por el dedo va in crescendo.

Tras un segundo escrito se avienen a operarla (mayo de 2018). Después del primer preoperatorio, el anestesista frena el proceso porque teme problemas de tiroides. Un largo proceso concluye que sí se la puede operar. 8 meses más tarde, ¡albricias! El 14 de enero de 2019 la citan para operarla. Pero, ¡no! No tuvieron tiempo de operarla, se hizo tarde. Me enfadé mucho. El personal sanitario tuvo la paciencia y la comprensión suficiente para escuchar mi desahogo.

Me resulta imposible creer en la casualidad o en la mala suerte y no puedo evitar hacerme muchas preguntas. ¿Por qué la ponen la última de la lista en el turno las operaciones del día?, ¿por qué tantas demoras y confusión?, ¿por qué citas tan espaciadas en el tiempo?, ¿cuánto hay que importunar a una persona mayor para que desista?, ¿en qué momento va a ser ya demasiado arriesgado operarla?... En definitiva, ¿por qué y para qué esta falta de sensibilidad del sistema con una anciana? A la mañana siguiente me llamaron con premura. Ese día sí que la podían operar. Tardaron 20 minutos. Le dieron seis puntos.

Me cabe pensar que detrás hay razones económicas porque habrá quien piense que los ancianos generan muchos gastos. Pido humanidad para mi madre y todas las personas mayores que esperan y esperan. Y aplaudo a la consejera de Salud, María Martín, por dedicar el premio a los profesionales que trabajan por mejorar nuestras vidas y que les toca tantas veces hacer el 'trabajo sucio' de comunicar a pacientes y familias las carencias del sistema.