Si se tiene perro, que sea con todas las de la ley

Mª DE VALLE TARRAGONA SANTIAGO

Hace 9 años que soy voluntaria de una protectora de la Rioja. Me decidí a echar una mano en su refugio una mañana cuando pasé por detrás de una furgoneta de Medio Ambiente y, a través de sus cristales, unos cuantos pares de ojos, los más tristes y desesperados que jamás he visto, se clavaron en los míos. Los habían recogido de una finca porque su dueño ya no los quería. Los llevaba a la perrera, pero en vez de dejarlos allí, los hacen desaparecer por la vía rápida de manera privada: un telefonazo al veterinario y baja anotada.

Ahora, la nueva Ley de Protección reza que no se pueden sacrificar sin más y que el veterinario debe hacer constar las causas de la muerte y si presenta o no, signos de violencia. Me parece un gran avance