La larga espera de los alumnos del Sagasta

NILDA VINUEZA GUILLÉN

Reivindicamos a las administraciones encargadas en la tramitación de las obras del Instituto Sagasta que definitivamente lleguen a un acuerdo y dejen lanzarse la pelotita unos a otros sin hacer nada.

Les pedimos que cumplan con su cometido. No queremos simples palabras o que nos enseñen una bonita maqueta. Pedimos hechos. Y que no se les olvide que la educación y la salud son una prioridad antes que cualquier otra obra o compra. Vemos empezar y terminar proyectos, pero del centro educativo Sagasta aún no se ha visto mover ni una sola piedra.

Les queremos recordar que cuando a nuestros hijos les reubicaron en las instalaciones del antiguo IES Comercio, en el 2015, porque supuestamente iban a empezar las obras, dijeron que sería algo provisional. Pero así hemos llegado al 2019. Mientras tanto, los alumnos deben seguir pasando frío en invierno y un calor sofocante en verano. ¿Cuántos años más deben esperar para estudiar en su instituto y en unas condiciones optimas?

Como ciudadanos y padres que trabajamos y pagamos nuestros impuestos, solo les requerimos lo que a nuestros hijos les corresponde por derecho. Ver terminado su centenario Instituto Sagasta.