Honor y distinción para el diputado José Félix Vadillo

CARLOS BARRÓN ALIENDE

Al igual que el Estado o las demás comunidades autónomas, La Rioja también cuenta con una ley que regula la fórmula para honrar de forma pública y solemne a sus representantes políticos con motivo de su fallecimiento.

Este fin de semana, con el fallecimiento del respetado diputado riojano, referente histórico de los principios y valores del Partido Popular, Excmo. Sr. D. Félix Vadillo, debieron haber ondeado a media asta tanto las banderas del Parlamento de La Rioja como las del Gobierno regional, como dice la ley autonómica, «en tanto duren las honras fúnebres».

Por otra parte, la misma ley otorga al diputado fallecido el derecho al uso de la bandera para cubrir el féretro durante las honras fúnebres, así como a la posterior entrega de la enseña a los familiares.

Para bochorno de los que acudimos a despedir a Félix, así como a mostrar respeto a su familia, pudimos ver que nada de esto se cumplió durante la celebración de sus honras fúnebres. No sé si es una demostración más de la ineptitud de quien tenía que dar la orden (porque la obligación de hacerlo está en la ley), no sé si es por la mediocridad de determinados dirigentes, o si es porque lo zafio y la desidia está instalada en el Gobierno y en el Parlamento autonómico.

Quizá sea que «l'ineptocracie» a la que alude el escritor francés Jean d'Ormesson también se ha instalado en las instituciones riojanas, como sistema de gobierno de los menos preparados.

El asqueo, compartido, que me produce la actitud de los máximos responsables políticos de Gobierno y Parlamento en la despedida de nuestro respetado amigo, solo es superable por la solemnidad de los actos que organizó su familia y por la consideración debida a Félix. Un hombre dedicado en cuerpo y alma al servicio público. Solo espero que la oposición exija a quien preside el Parlamento un acto solemne de entrega de la enseña a la familia, y que pida disculpas, o si no, que desaparezca del escenario. Al mismo tiempo, espero que la oposición también pida explicaciones a Ceniceros por su actitud y aclare por qué el domingo sí lucían las banderas a media asta y no antes y por qué la enseña de La Rioja no cubrió el féretro de Vadillo. Un acto mezquino contra los riojanos y contra las propias instituciones políticas.

Me quedo, como prefería Félix, y como era él, antes la crítica honesta que con amigos falsos. Que Dios te tenga en su gloria amigo, que méritos en la tierra has acumulado de sobra. El luto oficial lo lleva tu familia, los muchos amigos que de verdad tienes y los que te respetamos, aunque ya no militemos en el PP. Ha quedado demostrado que en tus exequias ni estaban todos los que son, ni eran todos los que estaban.

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