La farsa de Podemos

MIGUEL ÁNGEL VEDIA OCÓN

Podemos, en boca de su líder y con la caja de resonancia de sus allegados, repite una y otra vez que es humillado por el PSOE, y da razones pueriles para justificar su no apoyo reiterativo a que el PSOE gobierne en España.

Empleo el término razones pueriles, porque lo que nunca dirá el señor Iglesias Turrión es que ha desarrollado su mensaje a los posibles votantes y en mayor medida a sus inscritos en base a un odio visceral hacia el Partido Socialista. Fracasado el intento de destruir al PSOE, no le queda otro remedio que, a pesar de la evidente decadencia tanto de Podemos como de su figura política, intentar una coalición que le instale en el Consejo de Ministros. El PSOE se niega y, al igual que yo, pensaba que se tenía que tragar el sapo y pactar con quien te ha querido destruir.

Hoy pienso que no debe llegar a un acuerdo de gobierno de coalición. De conseguirlo, saben (y esto es lo que jamás dirán) que pueden actuar de dos maneras, siendo leales o desleales. Ser leales y no buscar enfrentamientos y contradicciones durante la legislatura les llevaría a la desaparición, pues aquellos que han creído su mensaje de odio absoluto al PSOE y el desprecio de los logros para los ciudadanos propiciada por éste partido verían de forma meridiana que Podemos ha sido, simplemente, una farsa.