Calle abandonada en Pradillo de Cameros

LUIS M. PÉREZ RAMÍREZ

Sr. presidente de La Rioja, escribo esta carta para pedir su mediación en un asunto que más adelante pasaré a exponerle, pero antes quiero decirle que soy un vecino -y natural- del pueblo de Pradillo de Cameros, pero en el cual -por motivos laborales- no habito, si lo hacen mi anciana madre, de 91 años, y mi único hermano, el cual padece desde hace muchos años una enfermedad crónica e irreversible, por lo que se encuentra jubilado; no sabría decirle quién cuida de quién.

Cuando Ud. visita dicho pueblo verá, en el entorno de la carretera un bonito, bucólico y cuidado lugar, pero si se adentrase, no hace falta mucho, hacia el interior encontraría otro muy distinto con hundidas plazas, vallados oxidados y calles deterioradas tras décadas de abandono, la lluvia y el hielo. Una de estas calles, que además es una empinada cuesta, debe recorrer mi madre -91 años- para acceder a su domicilio.

He mandado, ya hace meses, un escrito al Ayuntamiento solicitando una valla o unos pasamanos para que dicha anciana pueda apoyarse en ella para subir y bajar dicha cuesta. En los últimos plenos municipales se ha tratado sobre retablos, ermitas, acceso a la iglesia, pero poco de temas como el que nos ocupa, que faciliten las vidas de los, cada vez más escasos, vecinos.

Debo decirle que ni yo ni mi familia somos votantes de su partido, de lo cual -creo yo- vienen nuestros males, pues nos convierte a ojos de su buen amigo y camarada el Sr. alcalde, en «desafectos». Por ello le pido que interceda ante éste para que, a la mayor brevedad, se coloque dicha valla y demostrar que es Ud. el presidente de todos, repito de todos, los riojanos y con ello dar ejemplo a muchos de sus cargos públicos que, a mi entender, no lo entienden así.

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