Somos dóciles
Alberto Costa Egea
Jueves, 20 de noviembre 2025, 08:01
En el mundo hay personas que piensan y gente que ha renunciado a ello. Lo segundo es más fácil y además lo importante es la ... cuenta bancaria, ¿no? Pero la gente que piensa tampoco es muy útil porque estamos domesticados. Un ejemplo son los partidos políticos que supuestamente tienen como target principal a esa gente que piensa. Son dóciles y se adaptan a la coyuntura imperante sin cuestionarla; ahí sigue la ley mordaza y nadie se queja. Pensar solo en dinero, adaptarse a «lo que hay» y tener miedo al futuro no son solo conceptos que definen nuestra era, sino que es lo que están aprendiendo los jóvenes. Les estamos hurtando la capacidad de soñar que cuando hereden el mundo lo podrán hacer más justo, con menos miedo y violencia, con más felicidad ¿Qué pasaría si un grupo o sindicato de jóvenes sugiere prohibir el alquiler de vivienda y que esta solo se pueda comprar? Rápido alzarían la voz los cobardes que se erigen como ejemplo a seccionar esas mieses que sobresalen en el trigal. No al rentismo, sí a la economía productiva.
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