Contenedores indecentes

CRISTINA ARAGÓN

Sr. director, que a la alcaldesa y su equipo de Gobierno no les interesan los vecinos del Casco Antiguo es de sobra conocido. Lo mismo podemos decir del último gobierno municipal socialista. O de los regionalistas. Nadie ha hecho nada por mejorar la vida de los vecinos del Casco Antiguo de Logroño.

No se engañe: las denuncias han bajado sobre todo en nuestro barrio porque los vecinos estamos hartos de llamar a las puertas de la ley y que nos den con ellas en las narices.

Nuestros problemas no se solucionan con un CCR abierto o con un mercado de abastos más dinámico.

La gente que viene los fines de semana a este barrio, sobre todo por la noche, lo tiene como el vertedero de la ciudad; un lugar donde poder hacer y deshacer lo que les venga en gana sin que ninguna autoridad se lo impida. Al día siguiente manguerazo y a otra cosa mariposa.

Los visitantes diurnos se encuentran con un barrio limpio. ¿Qué más queremos? ¿Que nuestros hijos duerman por la noche sin ser despertados por alaridos? ¿Ir descansados a trabajar?

Parece que la policía tiene las manos atadas y no puede hacer cumplir la ley de comportamiento cívico. ¡Qué filón para las arcas municipales!

Hace años nos costó conseguir un contenedor con pedal para así al menos evitar contraer cualquier enfermedad al tener que levantar la tapa de cualquiera de ellos, pero ya hace tiempo que «desaparecieron». A ver si se les cae la cara de vergüenza y, aunque no sea por los vecinos, vuelven a poner pedales para los visitantes que pasean y tienen que usarlos.

La dejadez y el abandono es la definición del Casco Antiguo logroñés.