Salud, ¿la joya riojana?

PATRICIO GARCÍA BLANCA

Leo con sorpresa e indignación, al mismo tiempo, el artículo que publican en su periódico el pasado viernes día 17 de marzo donde mencionan el suspenso mayúsculo que recibe la competitividad de La Rioja, en un informe que realiza la Comisión de la Unión Europea del año 2016.

Nuestra región suspende frente al resto de regiones en un numeroso grupo de parámetros, parámetros como Infraestructuras, Estabilidad Macroeconómica, Instituciones, Innovación, Preparación Tecnológica, etc., es decir, una situación preocupante en aspectos de futuro para nuestra región. El consejero contraataca diciendo que esta nota tan negativa, comparativamente con las expectativas que diariamente nos hacen creer, es debido a que el informe es relativo a los años 2014 y 2015 y que la situación de crisis es la generadora de esta vergonzante situación. A mí me surge la pregunta de si el resto de las regiones españolas, sufridoras de la misma crisis, se encuentran en la misma situación.

Sin embargo, al lado se sitúa su compañera de Consejo de Gobierno, la titular de Sanidad donde no se ruboriza a la hora de lucir la excelente salud que tiene la sanidad de La Rioja, eso sí, parece que son méritos suyos, ya que no menciona que el periodo del citado informe es el relativo a los años 2014-2015, los mismos que el consejero anterior achacaba a la situación de crisis. Me pregunto qué pasará en el siguiente estudio, si la salud seguirá siendo sobresaliente. Parece que el Tribunal de Cuentas no está muy de acuerdo ya que, según su último Informe, los riojanos sufrimos un incremento en nuestras listas de espera de más de 7 días. Parece que la nota de calidad sanitaria en La Rioja va disminuyendo paulatinamente y esto no dice mucho de una gestión sanitaria adecuada. Por último, no parece muy congruente que se utilicen diferentes argumentos para la justificación: en un caso la culpa es de la crisis y de la etapa anterior y en el otro los méritos son del actual gobierno. Me parece un poco atrevido sacar pecho por una gestión sanitaria que poco a poco se va debilitando en perjuicio de los riojanos.