Respeto y responsabilidad

MARÍA JESÚS CUARTERO LAPEÑA

Vengo de una familia numerosa y estupenda, y cuanto más tiempo pasa, más agradezco a mis padres y a todos los que tuvieron algo que ver con mi educación los valores tan importantes que me enseñaron. El cariño, la bondad, la honradez, el respeto, la responsabilidad son alguno de ellos. Estamos cansados de ver en los medios de comunicación a representantes de nuestra sociedad -políticos, periodistas, deportistas- que se gritan, insultan y que no se respetan. Protegidos por una «mal entendida» libertad, que parece ser la varita mágica para justificar cualquier actuación. Estamos perdiendo el respeto hacia los demás. De ninguna otra manera se pueden justificar dichas acciones. Hace unos días, murió Rosa, una señora que vivía en su casa sin luz, agua ni calefacción. Tras su muerte, fuimos, de nuevo, testigos, de cómo las diferentes administraciones se pasan la pelota para tratar de eludir su responsabilidad. Parece que en este mundo que vivimos, sólo cabe el éxito, y no nos damos cuenta de que, sin el fracaso, el éxito no tendría ningún valor.

A mí me enseñaron que ser responsable era reconocer tus actos, tanto cuando las cosas salen bien como cuando salen peor o mal. Entonces seremos capaces de rectificar, de poner soluciones, de cambiar lo que sea necesario para no volver a equivocarse con lo mismo.

Tenemos muchos casos descritos en los que alguien no quiso ser responsable, y por su actitud hizo daño a muchas más personas. Podemos hablar de la talidomida, el aceite de colza, los desahucios injustificados, los productos oftalmológicos que han dejado ciegos a muchas personas, la corrupción y una lista interminable.

Creo sinceramente que si se diera el valor que tienen al respeto, la responsabilidad y a la tan sonada libertad sería mucho más fácil la convivencia entre todos. Las personas somos distintas, tenemos diferentes opiniones, profesiones, comportamientos., podemos discutir, pero siempre con respeto y responsabilidad. Tener responsabilidad no es buscar «culpables», sino ser capaz de ver los errores y poner soluciones. Da mucha más confianza una persona que sabe decir «lo siento», «me he equivocado», «buscaré la forma de rectificar». que las personas que sólo aparecen para la foto de los éxitos.

No dejemos que valores tan importantes como cariño, bondad, respeto, responsabilidad, honradez y libertad sean sólo palabras perdidas en nuestra memoria.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos