LA CARGA DE LA PRUEBA

Jorge Alacid
JORGE ALACIDLogroño

Ser el primero en cualquier ámbito de la vida tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo sabe bien el PSOE, que suele adelantarse a su eterno rival en la proclamación de candidaturas en La Rioja, maniobra que equivale a llevar la iniciativa (ventaja) y dar muchas pistas al PP (inconveniente). De donde se deduce que por Duquesa de la Victoria ya saben que el sábado los socialistas riojanos traspasaron hacia José Ignacio Ceniceros y su equipo la carga de la prueba: si quiere adaptarse a los vientos de renovación que soplan en la política nacional, debería por el PP replicar al PSOE aumentando su apuesta. Renovar es el verbo clave.

Renovar las listas al Congreso y Senado no es tan complicado para los grandes partidos (y ojo, para los pequeños) como la autonómica. O como la candidatura por Logroño. Donde los equilibrios internos exigen más que un cabeza de lista, un funambulista. A Francisco Ocón le salió la jugada (más o menos) bien: concitó un apoyo superior al previsto en beneficio de sus candidatos y salió de Riojafórum presumiendo, en efecto, de renovación. Aplicó el bisturí sin que le temblara el pulso porque en Martínez Zaporta se creen (de verdad, según parece) que los vientos de cambio antedichos exigen renovar sus listas en dirección al voto femenino. E incluir nuevos perfiles en las listas que se acomoden al tiempo nuevo que llega. Le ayudaron sus críticos: muchos de ellos, según confesión propia, se abstuvieron de visualizar en las votaciones su contestación a la cúpula y le dieron un respiro. Miraron a otro lado. Hacia el 28 de abril