LAS BUENAS INTENCIONES

MANUEL ALCÁNTARA

Fue necesaria una reunión de más de tres horas entre Pedro Sánchez y Pablo Casado para que no llegaran a ningún acuerdo. Tras el esperado encuentro ninguno de los dos salió desesperado, lo que supone un triunfo para la esperanza sobre la experiencia. «No pasaremos una», dijo Casado en alusión a Cataluña, que las está pasando de todos los colores, mientras más de 7.000 menores solos huyen de sus países y el Gobierno convoca la llamada comisión sectorial de inmigración para el próximo lunes. Lo importante es mantener el ánimo, pero para eso no hay que haberlo perdido, mientras el papa Francisco cambia el Catecismo y condena toda pena de muerte porque no admite arrepentimiento. El cambio del Catecismo declara «inadmisible» la pena de muerte, después de haberla admitido durante tan largos años. En la versión anterior se la aceptaba en el caso de ser el único camino posible. Rectificar es de sabios, pero no verse obligados es lo más propio de los que han acumulado tanta sabiduría, pareja a tanto olvido.

Lo más sobrecogedor es que más de 7.000 menores anden solos, mientras el eterno tema catalán está en todas las reuniones. El puzle español únicamente lo pueden resolver los que lo han montado. La Iglesia, que dicen que es ecuménica, sigue aplazando las soluciones porque sus calendarios no son de este mundo, pero se aceleran las cesiones al separatismo. ¿Cuándo acaban las políticas de apaciguamiento? El pueblo español se traga lo que le echen, pero sus indigestiones son terribles. No basta con que el cambie el Catecismo, si los que cambian no son solo los católicos. No sabemos si el vasallo es mejor que el señor, pero sospechamos que habría que cambiar a los dos. Aunque sea por turno. mo, si los que cambian no son solo los católicos. No sabemos si el vasallo es mejor que el señor, pero sospechamos que habría que cambiar a los dos. Aunque sea por turno.

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