De buena ley

Diario La Rioja
DIARIO LA RIOJA

En el año 1982, La Rioja se convirtió en comunidad autónoma al sancionar el Rey su Estatuto, que se había aprobado un año antes en San Millán de la Cogolla. Desde entonces, la región ha asumido competencias en aquel momento inimaginables (Sanidad, Educación, Justicia) hasta alcanzar una muy notable capacidad de autogobierno. Con todas las salvedades que quepa hacer, La Rioja ha sorteado las dificultades y los titubeos iniciales y, a despecho de su tamaño, se ha consolidado en el mapa autonómico español con personalidad propia. La actualización del Estatuto era una necesidad largamente postergada, quizá por la dificultad de que todas las fuerzas políticas presentes en el Parlamento regional aparcasen sus diferencias para encontrar puntos en común. Esa falla se remedió ayer, con sobriedad y sin alharacas, en el mismo solemne escenario en que se firmó el primer Estatuto: el monasterio de San Millán de la Cogolla. Por encima de detalles concretos del articulado, el consenso de las cuatro fuerzas políticas merece un reconocimiento, especialmente por haberse logrado en fechas electorales, tan cargadas de electridad y tan propicias para la exageración del conflicto. La reforma del Estatuto ha nacido con todas las de la ley.