Asignaturas del nuevo curso

Coordinación, innovación y convivencia: sólo con estas tres asignaturas troncales tenemos trabajo para largo. Aunque además nos gustaría cursar otras: escuela rural, participación de las familias, comedores escolares, selección del profesorado...

Los padres y las madres de las AMPAS de La Rioja comenzamos el nuevo curso académico con la ilusión de cuando éramos pequeños escolares ante un cuaderno nuevo, limpio de tachones, en el cual íbamos a intentar hacer las tareas de una manera sobresaliente. Pero ante este cuaderno por escribir, lo primero que tenemos que plantear es cúales van a ser esas tareas, qué objetivos perseguimos. Vamos a intentar esbozarlos en esta Tribuna.

Objetivo primero: Coordinación. En la educación riojana hay tres actores. Un actor es la Consejería de Educación con sus propios intereses: políticos, económicos o ideológicos. Otro actor es el profesorado, el cual tiene otras tareas, laborales principalmente. Y el tercer actor somos las familias que, por supuesto, también tenemos nuestras propias motivaciones, como, por ejemplo, nuestra propia comodidad. Pues bien, ninguno de los intereses de estos tres grupos es lo esencial en el aprendizaje. Hay un cuarto actor implicado en este sistema de fuerzas y es quien verdaderamente debe dar el sentido al total: el alumnado y sus necesidades educativas. Si en este curso escolar, Consejería, profesorado y familias somos capaces de pensar primero en el interés de nuestra juventud, en vez del nuestro propio, habremos dado un paso de gigante. Desde luego, la Federación de APAS facilitará todo lo que esté en su mano para lograr este entendimiento.

Objetivo segundo: Innovación. Si algo tenemos claro en nuestra Federación es que la escuela del siglo XXI no puede ser la del siglo XX. Sabemos que muchos adultos quieren para los chicos y las chicas la misma educación que tuvieron ellos, pensando que es la mejor que se le puede ofrecer a las nuevas generaciones. Nosotros discrepamos radicalmente de esta opinión. La educación del XIX, y la del XX (que fue muy parecida), funcionó en esa época; pero hoy no sirve. Para los desafíos que se atisban en el futuro necesitamos otro modelo educativo que haga del desarrollo de las capacidades de las personas su objetivo principal. Con este llamamiento a la innovación no nos estamos refiriendo a aprender con tablets ni con ordenadores cuánticos, no nos referimos a cuatrilingüismos, ni a megacoeficientes de inteligencia, ni a anglicismos impronunciables e ininteligibles. Mas bien nos referimos a modelos educativos humanistas que tiendan a crear personas más inteligentes, más buenas y más hermosas que nosotros. Afortunadamente, durante estos años, la pedagogía (como el resto de las ciencias) está avanzando a pasos agigantados y, hoy en día, existen diferentes modelos de escuela que van en esa dirección. Es el momento de que los colegios públicos riojanos se suban a ese tren. Desde luego, las familias riojanas estamos deseando de emprender ese viaje.

Tercer objetivo: La convivencia. La escuela es parte de la vida y es parte de la vida con los otros, con los demás, es vivir en sociedad. El aprendizaje es un hecho social. Tenemos la obligación de crear una escuela que enseñe a nuestros hijos e hijas a convivir en paz y en el respeto. Tenemos la obligación de sembrar las semillas para una sociedad mejor gracias a la escuela. En el colegio no se pueden reproducir las injusticias que se dan en la sociedad adulta. Las lacras como el acoso, el racismo y el machismo se pueden, y se deben, erradicar de la escuela. Y esto es una labor de todos: las familias primero, pero el profesorado y la administración también. Llevamos muchos años mirando hacia otro lado cuando surgen problemas en la convivencia. Esto no puede seguir así: hay que trabajar todos juntos para cambiar el sistema de relaciones, en la escuela y en la sociedad. Podemos hacerlo, podemos ser la región de España puntera en ello; porque no es una cuestión de dinero ni recursos, es una cuestión de voluntad. Permitir que para algunos chavales los centros escolares sean lugares de miedo, aburrimiento, odio o desesperación, sin intentar corregirlo, es miserable.

Sólo con estas tres asignaturas troncales para este curso, tenemos trabajo para largo. Aunque además nos gustaría cursar otras: escuela rural, participación de las familias, comedores escolares, selección del profesorado, etc. Si al final de curso conseguimos avanzar en estos tres objetivos, nos autorregalaremos una calificación de 'notable alto' en nuestro boletín de notas. Si no lo logramos, obviamente, nos tendremos que poner un 'muy deficiente'; pero en ambos casos, compartiremos la nota con el resto de compañeros.

 

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