Ajedrez educativo

«El ajedrez ayuda a mejorar la atención, la memoria, el razonamiento lógico y la toma de decisiones de los alumnos»

El ajedrez se ha puesto de moda. Estas últimas semanas, la revalidación del título de Campeón del mundo por parte del noruego Magnus Carlsen ha aparecido en todos los medios. Él es un campeón para quien el ajedrez ha sido, en su primera etapa educativa, un salvavidas al que agarrarse.

Además de esto, los profesionales del ajedrez acogíamos con satisfacción, la noticia de que Baleares se sumaba a la lista de comunidades autónomas que se han puesto de acuerdo en implementar el ajedrez en el currículum escolar. Esta lista la completan otras como Navarra, Cataluña, Galicia, Cantabria, Andalucía o Aragón. Siempre he sido defensora de los beneficios que el ajedrez aporta a los más pequeños. Yo misma conocí el mundo del ajedrez gracias a que mi colegio decidió, hace ya casi 30 años, apostar por enseñar a todos sus alumnos este juego. Fue una de estas cosas que, literalmente, te cambia la vida.

Un hecho tan fortuito como aquel fue el responsable de que, tras dos décadas de apasionada relación entre el ajedrez y yo, mi ambición en la vida se haya convertido en devolver este favor. Así nació Caissa, la Asociación de Ajedrez Social de La Rioja. Su propósito, es lograr que muchísimas personas, cuantas más mejor, tengan la suerte que yo tuve al aprender a jugar a este juego. No hablo solamente de niños. Me refiero a niños, adolescentes, adultos, personas mayores y todos los colectivos que puedan verse favorecidos por la práctica del ajedrez.

Esa es la magia del ajedrez, que no importa la edad ni el sexo. No importa la condición, ni la cultura. El ajedrez es un lenguaje común y accesible a todo el mundo. Se reafirma pues, en mi opinión, como un medio para la cohesión de nuestra sociedad. Y, por eso, cobra todo el sentido del mundo incluirlo en las aulas. Esta herramienta se ajusta perfectamente a la transformación que ha vivido el sistema educativo y la forma de enseñar en las últimas décadas.

Ahora, a la adquisición de conocimientos, se le añaden otros aprendizajes aún más importantes, como por ejemplo, la competencia para aprender a aprender: entender que el aprendizaje es una necesidad constante a lo largo de la vida. Aprender a enfrentarse a los problemas y buscar las soluciones más adecuadas en cada momento.

El ajedrez es una toma de decisiones constante. Cada una de ellas tendrá unas consecuencias directas, al igual que ocurre con las que tomamos en nuestra vida. Poder entrenar esta habilidad dentro de un tablero de ajedrez, donde los riesgos están minimizados, es todo un lujo. Como en la vida, el ajedrez nos enseña a asumir la responsabilidad de cada uno de nuestros actos o jugadas. Además de enseñarnos a aceptar los errores cometidos, también nos inculca que aprender y mejorar dependerá de nosotros, de lo que estemos dispuestos a esforzarnos.

En lo personal, el ajedrez me enseñó a ser una persona dedicada y consecuente, además de inculcarme que el trabajo duro y el esfuerzo pueden con todo. Me motivó a marcarme unas metas e inspiró en mí un afán de superación. Viajé e hice amistades. Hizo que tomase decisiones y me obligó a aprender a levantarme cuando estas no salían bien. Aprendí a respetar a los demás y trabajé la empatía para aprender a comprender los movimientos de los demás. Estos valores me han acompañado también fuera del tablero. Y son los mismos que desde Caissa, la Asociación de Ajedrez Social de La Rioja, intentamos transmitir a todos los alumnos, pequeños y mayores.

En nuestra comunidad, perseguimos que el ajedrez se convierta no solo en una herramienta de inclusión y cohesión, sino también en un recurso para el futuro de nuestros jóvenes. Desde hace dos años venimos formando a profesores de los centros educativos de La Rioja gracias al apoyo y la confianza del Centro de Innovación y Formación Educativa (CIFE).

Además, nos desplazamos a la Comunidad Autónoma de Navarra, para formar a los docentes de allí, colaborando con el equipo de Los 7 colores del Ajedrez Educativo y a través del Centro de Apoyo al Profesorado (CAP). Hasta la fecha más de una treintena de profesores de los Centros Educativos de La Rioja han sido formados en Ajedrez Educativo. Están convencidos de que el ajedrez ayuda a mejorar la atención, la memoria, el razonamiento lógico, la toma de decisiones de los alumnos y que estas capacidades les ayudarán también en el resto de materias.

Es de agradecer la implicación que estos docentes tienen ya que la inmensa mayoría partía desde cero al iniciar esta aventura. Nos consta que el ajedrez se ha utilizado en algunos centros como una forma de comunicarse para alumnos que no hablan castellano. También sabemos que el ajedrez se ha declarado como un mundo fascinante y fuente de sabiduría para niños de Educación Infantil. Se ha demostrado como un instrumento imprescindible para alumnos con altas capacidades. Pero sobre todo, sabemos por todos los comentarios recibidos, que el ajedrez se ha instaurado como un juego divertido que motiva a los más pequeños a seguir aprendiendo.

Los resultados obtenidos nos dan fuerzas para continuar con esta labor. Trabajaremos incansablemente para que La Rioja sea la próxima Comunidad Autónoma en reconocer el ajedrez dentro de su currículo. Apoyaremos a los centros educativos y sus profesores para que todos los alumnos puedan disfrutar con el ajedrez.

Quienes inventaron este milenario juego de estrategia, no eran conscientes del regalo que nos estaban haciendo.

Y como dijo, Stefan Zweig, escritor austriaco y autor de la Novela de ajedrez: «Este juego pertenece a todos los pueblos y a todas las épocas y nadie puede saber de él qué divinidad lo regaló a la Tierra para matar el tedio, aguzar el espíritu y estimular el alma».