El proteccionismo alarma

El análisis de enero del FMI, conocido ayer, mejora en una décima de punto las previsiones de crecimiento para España tanto en 2017 como en 2018, hasta el 2,3% y el 2,1% del PIB respectivamente. El informe menciona en esta ocasión favorablemente a España por la capacidad de su demanda para «aguantar mejor de lo previsto» el impacto del 'brexit' en el tercer trimestre del año pasado y deja el cierre del ejercicio pasado en nuestro país en una subida del 2,9%. Pero el FMI plantea algunos reparos: curiosamente, el organismo supranacional, que en otro tiempo fue guardián de la ortodoxia ultraliberal, recomienda ahora solidaridad, critica con dureza el populismo y declara que «para que el crecimiento sea sostenible, debe ser incluyente». Tales recomendaciones suman su voz a la de Alemania, que, sorprendida, respondía ayer a las insólitas críticas de Trump. El presidente estadounidense ha reprochado a Merkel su política migratoria, que habría precipitado el 'brexit', y le ha advertido de que los automóviles de compañías alemanas pagarán altos aranceles en Estados Unidos si no son fabricados dentro del país. Berlín ha respondido con la evidencia: el anacrónico proteccionismo terminará dañando también a las empresas norteamericanas.