111 BIS

LUIS J. RUIZ - DAÑOS COLATERALES

Entre Logroño y Sorzano hay apenas 19 kilómetros de distancia y buena parte del recorrido discurre por la Nacional 111. El pasado viernes, un joven de 31 años natural de Zamora perdió la vida en un brutal impacto contra otro vehículo en el kilómetro 312. Un mal adelantamiento en un tramo llano, con perfecta visibilidad y línea discontinua. Quizá una temeridad llevada hasta el extremo.

Recorrer esos 19 kilómetros cuatro veces al día otorga a cualquier conductor una especie de sexto sentido para detectar a los cada vez más numerosos descerebrados que, alimentados por su unineuronalidad, hacen de la Nacional 111 su particular Scalextric.

El trayecto comienza en la rotonda de Chile. Más allá de los habituales despistados que eligen una salida al azar (de cuando en cuando aciertan), el tramo de doble carril -uno para la autopista y otro para acceder a la vía nacional- lo recorrió ayer un Mercedes todoterreno haciendo eses, a 120 por hora y adelantando por un lado y por otro a quien le molestaba.

Luego están los listos que aprovechan el carril que da acceso al centro penitenciario para, por la derecha y en una maniobra propia de Fernando Alonso, adelantar de manera temeraria apurando centímetros hasta la extenuación.

Y más allá de quienes toman los carriles de servicio para circular a 120 (el límite es 60), cada vez proliferan más los que no saben que hay tramos limitados a 80 en los que terminas por verles los empastes por el espejo retrovisor. Ayer uno se aburrió tanto que pensó que lo de la línea continua no era para él e hizo un doble adelantamiento. Unos metros más allá el arcén continúa renegrido desde el viernes. Lo raro es que solo haya una mancha.

 

Fotos

Vídeos