Von der Leyen responde a Sánchez que «hay que hacer más» para reforzar las fronteras
La presidenta de la Comisión Europea pide extraer una lección de la crisis de Ceuta para aumentar la vigilancia y poner más barreras físicas en «puntos críticos»
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha respondido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que «hay que hacer más para reforzar ... las fronteras en puntos críticos» como en Ceuta, después de la llegada de decenas de miles de personas de forma irregular la semana pasada. La política alemana señala que Europa «debe extraer lecciones» de lo ocurrido para mejorar su resiliencia, preparación y respuesta y «aumentar la vigilancia y las barreras físicas donde sea necesario».
La jefa de Bruselas responde de este modo a España, después de que Sánchez mandara una carta a la Comisión, quejándose de la actitud de varios países europeos tras la llegada de más de 50.000 personas -a nado o saltando la valla- a la ciudad autónoma. El temor a que estas entradas masivas repercutieran en movimientos al resto de la Unión Europea se extendió entre las capitales; y el Gobierno de Roma decidió instaurar controles aleatorios durante un mes a los nacionales de terceros países que lleguen a Italia desde España por mar y aire.
El Ejecutivo comunitario pidió calma y aclaró que «no se han registrado movimientos desde Ceuta hacia la Península Ibérica y el resto del bloque», pero la carta de respuesta de Von der Leyen mantiene el tono duro con España. Le recuerda que «la protección de todas las fronteras exteriores es una responsabilidad europea compartida» y pide una respuesta común a la crisis reciente.
En ese sentido, la política alemana apoya que se celebre una reunión urgente por videoconferencia de los ministros de Interior y Justicia -que tendrá lugar mañana- para «acordar una estrategia común» que será discutida también más adelante en el Consejo Europeo. Von der Leyen agradece a Sánchez su «rápida gestión» de las devoluciones de aquellas personas que entraron ilegalmente a Ceuta desde Marruecos y reitera que las autoridades de los dos países han gestionado la situación de forma «eficiente y efectiva».
Su misiva destaca también que Rabat es un «socio estratégico e importante» para combatir la migración ilegal y que la UE ya está trabajando con las autoridades marroquíes para lograr una alianza más estructurada« en el futuro. »En cooperación con España, especialmente en cualquier cosa relacionada con Ceuta y Melilla, podríamos mejorar el sistema de alerta temprana para la gestión de fronteras y mejorar nuestro apoyo técnico y financiero a Marruecos«, concluye.
Sánchez, cada vez más solo
En su primer mensaje tras la llegada de más de 50.000 personas a Ceuta, Von der Leyen publicó un mensaje en sus redes sociales en las que afirmó que las imágenes que llegaban de la ciudad autónoma eran «inaceptables». En esta publicación, la alemana no mencionaba ni una vez su solidaridad con España; es más, el presidente del Consejo Europeo, el socialista António Costa, fue el único dirigente comunitario que mandó un mensaje de apoyo a España.
El tono de las instituciones comunitarias y la carta que veintidós líderes firmaron sobre su «gran preocupación» en torno a la situación en Ceuta, evidencia la soledad internacional del presidente del Gobierno español. La misiva culpaba a España de generar un efecto llamada «con la regularización de un gran número de migrantes», una medida que ya afeó a Pedro Sánchez la primera ministra danes, Mette Frederiksen en el Consejo Europeo.
La brecha del dirigente español con el resto de Estados miembros comenzó a abrirse en la cumbre de la OTAN de La Haya, en 2025, cuando España fue el único país que se negó a elevar su gasto en Defensa al 5% de su PIB. El Gobierno español también fue uno de los que más se opuso a la creación de centros de detención de migrantes en terceros países, una iniciativa que se enmarcaba dentro de la modificación de la directiva europea de retornos y que finalmente recibío el visto bueno de la mayoría de países de la UE.
Además de los gobiernos en manos del Partido Popular Europeo, tanto Dinamarca como Malta -los otros dos únicos países europeos gobernados por los socialistas- firmaron la carta contra España y solicitaron una reunión urgente de los ministros de Interior y Justicia para abordar esta crisis, un encuentro por viceoconferencia que se celebrará este martes.
Los embajadores de los Veintisiete se han reunido hoy de forma excepcional para preparar el encuentro que tendrá lugar mañana, en el que participarán los titulares de Exteriores del bloque, así como los países asociados a Schengen, el Servicio de Acción Exterior de la UE, la Agencia Frontex y Europol. La cita, presidida por el ministro de Interior irlandés, Jim O'Callaghan, y se espera que sirva para que los países europeos expresen su solidaridad con España, así como para coordinar una respuesta diplomática común ante terceros países y para proteger la frontera exterior de la UE, según ha confirmado una fuente diplomática.
Esta misma fuente ha informado que las autoridades españolas y las agencias europeas han trasladado a los embajadores que toda la gente que cruzó la fontera con Marruecos ha sido devuelta a este país, sin que se haya registrado ningún movimiento secundario hacia Europa continental o a otros Estados miembros. Los representantes de los Veintisite han concluído que el país recuperó rápidamente el control, pero han lamentado que haya habido personas que han perdido la vida intentando cruzar hacia Ceuta.