Viver, del Constitucional a ser el arquitecto de la secesión

Un exvicepresidente del Constitucional diseña el entramado jurídico de la Generalitat en el proceso de independencia

C. REINO BARCELONA.

Al margen del sanedrín que se mueve alejado de los focos, otra figura clave en el proyecto independentista es el jurista catalán Carles Viver Pi-Sunyer, que ejerce de ideólogo del entramado legal del proceso de ruptura de Cataluña con el resto de España. Vicepresidente del Tribunal Constitucional entre 1998 y 2001, ahora dirige el Instituto de Estudios del Autogobierno, un organismo creado 'ad hoc'en esta legislatura y que depende de la Consejería de la Presidencia de la Generalitat, desde la que diseña el andamiaje jurídico de la desconexión de España. El nombre del departamento fue elegido con toda la intención para evitar la suspensión del Tribunal Constitucional, que ya anuló su anterior cargo de comisionado para la transición nacional.

Viver Pi-Sunyer trabajó como asesor de la reforma del Estatuto de 2006, y Artur Mas lo fichó en la pasada legislatura para la causa soberanista situándolo al frente del Consejo Asesor para la Transición Nacional, desde donde trazó las líneas maestras del futuro Estado catalán.

En la actualidad dirige a un equipo de 14 personas, y se le considera el responsable de la tarea de arquitectura institucional para dotar a Cataluña de estructuras de Estado. Cuando se le ha cuestionado sobre el asunto, siempre ha dicho que no considera que sea contradictorio haber sido vicepresidente del Tribunal Constitucional y ahora liderar desde el centro de operaciones la desconexión. El argumento que suele poner Viver sobre la mesa es que su giro personal viene a ser similar al que ha dado la sociedad catalana en los últimos años al pasar de posiciones federalistas o autonomistas a defender los planteamientos secesionistas.