Villarejo no podrá llamar a su mujer durante dos meses

El excomisario es sancionado después de que aprovechase una conferencia a casa para grabar un audio y difundirlo a los medios

R. C.

madrid. La dirección del centro penitenciario de Estremera (Madrid) ha acordado suspender durante dos meses las comunicaciones telefónicas entre el excomisario José Manuel Villarejo y su mujer, Gema Alcalá, debido al mal uso que hizo de las mismas cuando aprovechó una de esas llamadas para grabar un audio y difundirlo a los medios. Alcalá sí podrá durante este tiempo ir a la cárcel madrileña para mantener un vis a vis con su marido. No obstante, en este tipo de comunicaciones tendrá que aceptar el cacheo y la monitorización constante.

Según informaron a Europa Press fuentes jurídicas, el excomisario habría telefoneado el pasado 23 de diciembre a su mujer y ella habría procedido a grabar sus declaraciones. En la grabación, que se conoció tres días después, Villarejo acusaba al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de ser un «trilero» que controlaba su causa «para el PSOE», al CNI de «tolerar» las filtraciones y a la Fiscalía Anticorrupción, de «abrazarse» en su contra con Podemos.

Instituciones Penitenciarias decidió el pasado 18 de diciembre intervenir las comunicaciones en Estremera del exfuncionario de la Policía Nacional, y que tiene una vigencia de seis meses, ante el riesgo de que hiciera un uso fraudulento de las mismas y filtrase informaciones que pudieran poner en riesgo la seguridad del Estado.

La intervención de las comunicaciones no ha impedido que José Manuel Villarejo, que lleva en la cárcel desde noviembre de 2017 y al que repetidamente se le ha denegado la puesta en libertad, siga lanzando mensajes al exterior. El último fue el pasado 9 de enero, cuando hizo llegar a los medios de comunicación una 'carta abierta' dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, amenazando con «decir la verdad» sobre maniobras del CNI contra jueces de la Audiencia Nacional y contra los intereses del Estado.