La vicepresidenta acusa a Vox de tener un «ideario anticonstitucional»

A. AZPIROZ MADRID.

El Gobierno socialista se sumó ayer a los mensajes que desde hace días lanza Susana Díaz desde Andalucía y alertó sobre la posibilidad de que Vox logré representación en la cámara regional después de las elecciones autonómicas de este domingo. De hacerse realidad, sería la primera vez que la ultraderecha se sienta en un parlamento español desde 1982, cuando Blas Piñar dejó de ocupar un escaño por su partido Fuerza Nueva.

«A este Gobierno, y a la inmensa mayoría de hombres y mujeres, nos preocupa mucho un partido cuyo ideario es anticonstitucional». Esta frase la pronunció la vicepresidenta Carmen Calvo tras el Consejo de Ministros. La número dos del Ejecutivo fue más allá de lo que podría considerarse como una estrategia electoral para movilizar al electorado de izquierda. Colocó a Vox fuera de la ley, algo que si se demostrase podría llevar a la ilegalización de la formación liderada por Santiago Abascal. La vicepresidenta, en cualquier caso, no mostró ninguna prueba contra la formación derechista al margen de su valoración personal y destacó que como «no puede ser de otra manera en un Estado de Derecho, el PSOE respeta la legalidad de todos los partidos políticos».

«Que nos fusilen»

La respuesta de Vox a la vicepresidenta del Gobierno llegó instantes después a través de las redes sociales. Y no fue más amable. «El Gobierno apoyado por los golpistas, los pro-terrotistas y los comunistas dice esto ¿Por qué no nos ilegalizan? O que directamente nos fusilen», escribió Abascal en su cuenta personal de Twitter.

Según los sondeos, la formación de ultraderecha podría lograr entre 1 y 4 escaños en caso de que logre superar la barrera del 3% de los votos en alguna delas ocho provincias andaluzas.

 

Fotos

Vídeos